26 junio 2011

7 ACTITUDES INCONSCIENTES QUE ALEJAN OPORTUNIDADES Y AMIGOS.

brazos cruzados

Son muchas las actitudes que pueden estar alejando muchas oportunidades en nuestra vida, ya sean laborales, de estudio, de viajes.  También son muchas las actitudes que sin querer pueden alejar de nosotros a las personas, ya sean que las queramos para tener una relación, o solo ser amigos. En este artículo veremos 7 actitudes de las que seguramente no somos conscientes que las tengamos y que por eso es muy difícil detectar como afecta nuestra vida.

1.  Prejuicios y prevenciones.

Todos sufrimos de prejuicios, al fin y al cabo la manera en que vemos el mundo es a partir de nuestros preconceptos. Según nuestras primeras experiencias y los condicionamientos de la cultura, definiremos algo como bueno o malo. Nos hemos acostumbrado a nuestra forma de pensar y de actuar, y nos sentimos cómodos con ella.  Por ejemplo en ciertas culturas las vacas son sagradas y los perros sirven de comida, mientras que en nuestra cultura los perros son nuestros amigos y las vacas son el almuerzo.  Las circunstancias en las que nacemos definen en gran parte nuestra forma de ver y actuar en el mundo, pero no por ello quiera decir que estas sean las mas correctas. Podemos tener forma formas de pensar que están arruinando nuestra vida.  El hecho de que pensemos de que nuestra forma de pensar es correcta eso no quiere decir que sea así. De hecho todos pensamos que tenemos la razón, incluso hasta el criminal más malo. ¿Acaso hay alguien tan tonto, que haga las cosas mal, que sepan que están mal, y que sabe que le van a salir mal?, por lo general nadie es tan tonto. 

Por otra parte, nuestras definiciones de lo que es bueno y malo, pueden alejar de nosotros muchas cosas.  Cuando definimos algo como malo, de una vez queda vetado eso, aleja un ángulo de experiencia, de vida, y de oportunidades que eso puede brindar.  Por ejemplo cuando alguien dice que eso de las redes sociales son malas, que es una perdedera de tiempo, eso puede ser verdad; pero por otro lado aleja la oportunidad de conocer nuevas personas, de darse a conocer, y abrir nuevas oportunidades.

Nuestras buenas o malas experiencias nos vuelven prevenidos, asociamos una mala experiencia que hayamos tenido en algo, a todas las demás experiencias que estén relacionadas con el hecho. Es muy común que una mujer engañada diga que todos los hombres son iguales, y esa mala experiencia la previene en una nueva relación, ya que no volverá a confiar y por eso puede ser muy intensa.  Estamos llenos de prevenciones con respecto a cada cosa y eso no deja fluir las situaciones.

2.  Exigir derechos y cosas buenas cuando no se las ha ganado.

Esto si es de lo que más se sufre, andamos por la vida queriendo que nos traten como príncipes; pero no hemos hecho nada para merecerlo. En la vida cada cosa se gana, y cada cosa buena cuesta mucho esfuerzo.

Cuantas veces no nos han pedido ayuda, un poco más de colaboración en un empleo, en un grupo, en una reunión, y sencillamente hemos dicho que no, porque nos da pereza hacer el esfuerzo, porque creemos que no vamos a obtener nada. Si nosotros no colaboramos, ¿como nos van a colaborar a nosotros?, muchas veces los favores no son más que pago de otros favores. Es un error exigir sin haber dado nada a cambio. Por ejemplo el llegar a un empleo exigiendo, quejarse por no tener ciertas herramientas, por no contar con ciertas condiciones. Una persona así es rechazada, ya que si molesta en un inicio, lo hará en todo momento. Lo correcto sería trabajar bajo dichas condiciones, hacerlo lo mejor posible, ganarse el aprecio de otros y luego si exigir.

Respecto a nuestras relaciones sucede algo parecido. Exigimos mucho de nuestra pareja, cuando por nosotros mismos no tenemos mucho que ofrecer. Entre más cosas tengamos para ofrecer al otro, en la misma medida podemos ser correspondidos. Y no solo estoy hablando de cosas físicas, si no de potenciales internos. Igual que todo, las cosas no se hacen por si solas, y en el caso de nuestra personalidad cada talento, cada virtud, cada potencial, es el resultado de un esfuerzo consciente. Cuando nuestras virtudes son el resultado de un esfuerzo inconsciente surgen desequilibrios como lo veremos en el siguiente punto.

3. Exceso de seguridad.

En el artículo pasado les hablaba de la importancia de ser una persona segura, pero esa seguridad se nos puede volver en contra cuando no la manejamos conscientemente.

Cuando una persona es demasiado segura en lo que cree, entonces automáticamente aleja toda oportunidad de aprender, ya que si actúa como si tuviera la razón, como si lo que pensara fuera realmente lo correcto, entonces este mundo ya nada tendría para enseñarle. Por supuesto al ser una persona que dice primeramente lo que piensa, que se burla de todo lo demás, nadie se atrevería a decirle a algo, ya que recibiría una burla, una crítica por parte de esta persona.  Es muy común escucharles decir: “ahh… pero vos crees en eso, menuda bobada, si que eres inocente”, “me parece que esa moda solo lo visten los tontos”, “esa tipo de música solo la escuchan los retrasados”… Con el tiempo nadie a su alrededor se atrevería contrariarle, y mas bien asienten con la cabeza, le llevarán la corriente así sea que este equivocado. También se sabe que las personas de débil carácter terminan adaptándose a la forma de pensar de alguien con un carácter más fuerte.

El otro peligro es que la persona crece en arrogancia. Es muy difícil manejar el hecho de creerse más listo, más fuerte y más correcto que otros, esto necesariamente genera inconscientemente arrogancia. Y para muchos no hay nada más despreciable que la arrogancia. Esto aleja amistades por montones. Por lo general las personas demasiado seguras en sí mismo, están muy centrados en sí mismos y por tanto le es más difícil pensar en los demás, percatarse de los sentimientos de los demás. Así que puede tener tendencia a ir atropellando gente sin darse cuenta.

La seguridad en sí mismo es de las cosas más importantes, pero cuando no se maneja conscientemente puede traernos muchos problemas.

4. Negativismo, escepticismo, pesimismo.

Muchos de seguro hemos escuchado a personas con un dialogo constante. Ese negocio ya lo ha hecho todo el mundo y no va a funcionar, esa persona de seguro trata de aprovecharse de usted, todos los del gobierno son gente corrupta, eso de la superación personal es una bobada, para que se pone a esforzarse y a lamber en la empresa si eso no mejora sus oportunidades, para que voy y le digo si de todas maneras me va a decir que no, etc, etc.

Si bien una persona con esta actitud es poco probable que enfrente fracasos y engaños, al no vivir nuevas experiencias, no tiene manera de comprobar si es cierto y por tanto aleja todos los beneficios que pudiere recibir de algo, en el caso de que si fuera cierto o que pueda funcionar.

El temor al fracaso, a la desilusión, a perder, son sentimientos muy naturales que se encargan de protegernos muchas veces, pero que no manejados y llevados al exceso, nos aparta de muchos progresos, y oportunidades.

5.  No preocuparnos por cultivar buenas relaciones.

Hay algo de lo que muy poco caemos en cuenta, y es que todos necesitamos de todos, y que jamás se es lo suficientemente sabio como para saber de dónde puede venir la ayuda. Así que por eso es importante saber cultivar nuestras relaciones.

Eso de andar enojándose con todo el mundo y cultivar odios irreconciliables, el andar atropellando y burlándose de otros, el andar engañando y aprovechándose de los demás, es algo que tarde que temprano puede costarnos caro. Cuando uno está seguro, no le importa nada, cree que no necesita de nadie, pero nadie es tan fuerte que en ningún momento pueda llegar a caer, ni nadie es tan sabio para saber si el que le puede dar la mano para levantarse es alguien con quien no está en paz. Así que eso de estar ofendiendo a diestra y siniestra, burlándose de cosas, atacando en todos los ángulos, es algo de lo que realmente hay que cuidarse.

También el no cuidar los buenos amigos, ni el contactar nuevas amistades, el no reconciliarnos con quien estamos ofendido, el no tratar bien a alguien recién conocido, puede hacer que en algún momento nos quedemos sin ayuda.  Saber que muchas dificultades se resuelven si solo llamáramos a alguien.

6.  No cultivar el prestigio y la imagen.

Según Charle Darwin, el autor de la teoría de la evolución; dice que en la naturaleza no siempre sobreviven los más fuertes, si no los que se adaptan mejor al entorno y al cambio. Así que ese cuento de que soy muy original, que no me importa el qué dirán, que me quiero a mi mismo y eso me basta, es algo que debemos ponerle atención. Si bien es cierto que en este blog hemos hablado de que no hay que tratar de impresionar ni de dar explicaciones a nadie, también es cierto, que también es otros de los talentos que deben cultivarse conscientemente, ya que caer en el exceso de esto, puede traernos problemas.

La diplomacia, la política es algo que también hay que saber manejar en la vida diaria, también debemos aprender a cuidar nuestra imagen, ya que una imagen vale más que mil palabra, y todas las conclusiones que los demás puedan sacar acerca de nosotros, puede nacer de una simple primera impresión. Todas nuestras expresiones, formas de vestir, etc… todo eso va a la mente inconsciente de los demás, los cuales lo procesan en base a sus prejuicios, y de ahí sacan una conclusión que los hacen actuar de una manera u otra. Esto sucede a todo momento sin que nos demos cuenta.

Es bueno que comportarse según las circunstancias, eso ayuda mucho. Recuerdo de una vez que trataron de robar a un conocido, el hablo el mismo lenguaje y entro en empatía con el ladrón de tal modo que este finalmente no le quito nada. Adaptación es la palabra clave para salir adelante cuando nuestros talentos no son suficientes. Cuando somos unos desadaptados, tarde que temprano seremos alejados y apartados del lugar.

7.  Rutinas, falta de motivación y ambición.

La rutina es la situación por la que un día, es una experiencia que se repite por el resto de nuestra vida. Esto nos aleja de vivir toda experiencia nueva de vida, y también de aprender, de conocer y de progresar. Hacer todos los días las mismas cosas, lleva a los mismos resultados.

La única manera de salir de la rutina es estar motivado por otras cosas, querer más, luchar por superarse, por cambiar. Cuando no tenemos estas motivaciones, entonces nuestra vida se estanca. La vida de por si es movimiento y cambio, mientras que la muerte es la ausencia de movimiento y de progreso. Así que una vida estancada es lo mismo que un cuerpo que no se mueve, puede enfermarse.

Hablar siempre con las mismas personas, hacer todos los días la misma cosa, puede servirnos en algún momento para cultivar algo que queremos lograr. Ya hemos hablado en otros artículos de como ayuda esto a la disciplina, pero dejar que esto se convierta en nuestra forma de vida, nos aleja muchas oportunidades que solo surgen de las experiencias y personas que todavía no conocemos.

Foto vía flickr

4 comentarios:

Interesantes consejos.. Pero que hacer cuando uno ya a cometido todos estos errores y esta sufriendo las consecuencias...

Empieza a brillar, es decir, se bueno en lo que haces, maneja el sentido del humor, aprende a seducir (Mira mi artículo de seducción), eso te mostrará cómo alguien atractivo y la gente empezará a buscarte.

Que bueno que leí esto, estoy totalmente de acuerdo, precisamente pienso que lo que esta contaminando mi vida es rodearme de lo mismo de siempre, are lo posible por cambiarlo desde este momento, realmente necesito conocer personas que le aporten a mi vida es cierto ese dicho de dime con quien andas y te diré quien eres

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