01 mayo 2010

Enfrentar la vida parte 2: Como enfrentar nuestros temores.

 Es importante descubrir nuestros temores, muchas de las cosas en las que estamos estancados, pueden ser debido a un temor oculto, el cual debemos enfrentar y superar, si queremos salir adelante. La idea de enfrentar el temor nos llena de pánico, pero teniendo las herramientas es algo que se puede lograr.  Veamos entonces como se crean nuestros temores, y que podemos hacer para superarlos.

Como se forman los temores

Un temor es una respuesta del organismo hacia algo que consideramos que potencialmente nos puede hacer daño, o a perder algo que nos causa mucho beneficio. El temor de cierta manera es saludable, por que nos señala los limites que no podemos pasar, y además nos mantiene pendiente de las cosas que debemos conservar.  Desde este aspecto cumple una función positiva en nuestra vida. Pero como todo en la naturaleza, cuando algo se sale de control, termina por perjudicarnos.
El temor es un concepto que tenemos respecto a que algo nos puede hacer daño, ya sea en base a experiencias pasadas, o a algo que podemos imaginar que es perjudicial para nosotros.  La mayor parte de la fuerza que tienen nuestros temores sobre nosotros, se las hemos dado nosotros mismos, porque los hemos magnificado mas allá de lo que son.  Pero también estos tienen fuerza a causa de nuestras fragilidades.

Muchas fragilidades, muchos temores

Temor a que se le vaya la novia, temor a perder el trabajo, temor a quedarse solo, temor a que lo engañen, temor a abandonar la casa, temor al que dirán, temor a no ser capaz de controlarse, temor a los problemas, etc, etc, etc.   Si nos ponemos a revisar nuestro interior, estamos llenos de temores, lo cuales son verdaderamente difíciles de identificar, pero son estos los que en el fondo pueden estar estancando nuestra vida.
Entre mas débil una persona más temores tendrá. Supongamos que usted es una persona que no ha recibido ningún tipo de estudio y no tiene experiencia laboral, seguramente temerá a no conseguir empleo. En el caso de que usted sea alguien con verdadera experiencia, buenas recomendaciones, y varios estudios, entonces esto no formara parte de su lista de temores.  Es entonces aquí una clave, la de convertir nuestras fragilidades en fortalezas, para que así el temor no tenga espacio.

Como atraemos lo que tememos.

Los temores se acomodan en personas que les tienen miedo.  Igual que un perro identifica quien le teme y así ataca, igual que un abusivo sabe de quien puede aprovecharse, el temor es como un imán que atrae y hace que suceda justamente eso que tememos. Si le teme a los gatos, entonces pareciera que se los encontrara en cada esquina, si teme al que dirán, pareciera que todo el mundo hiciera comentarios acerca de usted.
Una vez el temor a hecho nido en nuestra mente y en nuestra vida, este crecerá y nos consumirá.  Muchos hemos vivido experiencias traumáticas que hace que les temamos, pero si no aprendemos a hacerle frente y a superarlas, entonces no fluirán muchas cosas en nuestra vida.

COMO SUPERAR NUESTROS TEMORES.

Hay cosas que no debemos hacerles frente, porque están mas allá de nuestras fuerzas y eso es algo que debemos aprender a distinguir.  Por ejemplo es saludable temer a las alturas en la medida que si me pongo a jugar en el borde me puedo caer, pero no es saludable cuando el solo hecho de subir a algo alto me llena de temor. Son entonces esos desordenes los que debemos combatir.  He aquí algunas sugerencias que nos pueden servir.

1.  Hacerse mas fuerte.

Es el camino que inevitablemente se debe tomar si quiere superar los temores.  Por ejemplo, si tememos perder a nuestra pareja, esto puede ser por la falta de confianza en nosotros mismos, en el que pensamos que no podemos conseguir algo mejor, en el que pensamos que quizás es nuestra única oportunidad y por eso debemos luchar por conservarle.  En el fondo pensamos que no somos lo suficientemente atractivos, en que no somos capaces de agradar a otros, o que lo que conseguimos es demasiado bueno para nosotros, mas allá de lo que nos merecemos, entonces por eso tememos y luchamos por no dejarle ir.
Si este fuera nuestra caso, la solución sería hacer cosas para sentirnos más atractivos, como ir al gimnasio, conseguir mejor ropa, incrementar nuestra habilidades de seducción, conocer nueva personas, hacer cosas que nos hagan sentir orgullosos y que podamos mostrar,  etc.  Con el tiempo descubriríamos que podemos estar en compañía de personas mucho mas maravillosas, entonces el temor a perder a esa persona, desaparecería.
Esto mismo se puede aplicar para la mayoría de nuestros temores. Si teme a los ladrones, entonces practique artes marciales, si teme a perder el empleo, dedique parte de su tiempo a aprender algo nuevo que lo capacite mejor, si teme al que dirán, realice obras que le hagan sentir orgulloso, etc. Hace ya algunos años cuando estaba en la universidad, le pregunte a mi profesor de calculo el porque había elegido ser profesor de matemáticas, y el me contesto: “Cuando era joven, no me gustaban las matemáticas y realmente era malo para ellas, así que decide como un reto personal dedicarme a ellas y ser mejor, finalmente termine encontrándole gusto”.

2. Conozca al enemigo.

En los antiguos tiempos cuando un pueblo se sentía amenazado por otro, la base de su fortaleza eran los espías y el conseguir la mayor información de su enemigo, para medir con exactitud la magnitud del daño que les podían causar.  Una vez conocían de que eran capaces entonces sabían si era algo de que preocuparse, o si por el contrario debían de prepararse mejor.
Nosotros tenemos un natural temor a lo desconocido.  Tememos a la muerte porque no sabemos que nos puede ocurrir, si por ejemplo llegáramos a tener la certeza de que sucede después de la muerte, entonces nos sentiríamos más tranquilos.  También le tememos al futuro, porque no sabemos que va a ocurrir, si tuviéramos la certeza de que es lo que va a pasar entonces no tendríamos temores inventados. 
Debemos conocer muchas de las cosas a las que tememos. Si le tenemos temor a ciertas personas, entonces deberíamos conocerles mejor, tener la claridad acerca de que es lo que hace que nos sintamos amenazados, si tememos a perder el empleo, deberíamos conocer cual es nuestra verdadera posición en la empresa y que soluciones debemos tomar.  Esto mismo se puede aplicar para muchos de nuestros temores.

3. Conozca que limites naturales no debe atravesar.

Frente a la magnitud de la vida hay muchas cosas que están mas allá de nuestras fuerzas, y mas allá de nuestra comprensión. Hay cosas que por el momento no somos capaces de enfrentar, que es un limite que no debemos atravesar y que por tanto es algo de lo que debemos alejarnos.
Si hay cosas que no somos capaces de enfrentar, entonces no las busquemos, dejémoslas quietas, busquemos otro lugar, y ocupemos nuestra mente en algo de lo que si somos capaces.  Si nos metimos en algo para lo que no estábamos preparados, entonces las mismas vivencias que tuvimos dentro de tal experiencia, nos puede capacitar para salir de ella.
La mayoría de nuestros temores están en nuestra mente, con nuestros pensamientos podemos hacer ver las cosas mas grandes de lo que son.  Nuestros temores son comunes a la mayoría, pero también la mayoría a sido capaz de enfrentarlos. Nosotros somos capaces y también lo podemos hacer. Pensemos en esto, si todos los seres humanos somos relativamente iguales en cuanto a fuerzas y fragilidades, entonces si otros ser humano igual a uno lo logro, entonces también nosotros lo podemos lograr.

4. Paso a paso.

Es común a todos los seres humanos querer las cosas para ya, esto es una forma de no querer enfrentar la vida, ya que en el fondo tememos a no ser capaces. Pero la vida se trata de eso, de vivirla y no hay que vivir dando saltos.
La vida se nos complica cuando abarcamos cosas mas allá de nuestras capacidades.  Entonces termina confundido aquel que se puso a adquirir conocimientos para los que no estaba preparado, termina lleno de deudas aquel que se puso a conseguir cosas mas allá de lo que podía pagar, termina ahogado aquel que se puso a asumir muchas responsabilidades.  Miremos por ejemplo a un bebe, la vida le provee de lo que necesita hasta que sea capaz de valerse por si mismo, el solo debe ocuparse de jugar y de alimentarse; pero el no asume cosas como el encargarse de la casa, porque sencillamente no es capaz. Tomemos las cosas con calma, y no corramos cuando no podemos.
Para enfrentar nuestros temores, debemos de hacerlo paso a paso, en la medida de lo que somos capaces.  Empecemos por una parte muy pequeña y luego sigamos superando otras partes.  Por ejemplo; si usted le teme al agua, entonces primero intente aprender a nadar en una piscina que no sea honda, luego aprenda a nadar en lugares algo profundos, pero con la ayuda de alguien, finalmente inténtelo usted mismo. Si lo que hiciéramos frente al temor al agua, fuera meternos a la parte mas onda de una, entonces resultaríamos ahogados.  Esto mismo lo podemos aplicar para otros temores.  Si por ejemplo descubrió que le tiene temor a asumir responsabilidades, entonces empiece por algo sencillo; comprométase en su casa a que siempre los fines de semana va a organizar la casa, una vez logrado esto, comprométase a dar un aporte fijo, luego comprométase a ahorrar puntualmente una plata, y así progresivamente será capaz de lograr mas cosas.

5.  Atrévete pero no te suicides!. Hay momentos para ganar y otros para perder!.

Es este quizás uno de los principales obstáculos para enfrentar nuestros temores, no queremos dar el primer paso, se nos hace que es una tarea muy larga y complicada.  A veces para lograr algo debemos arriesgarnos a perder.  Es  una trampa de arena, el buscar salir siempre victorioso de una situación, eso es algo que sencillamente nadie puede prever.  En la vida se gana o se pierde, podemos conseguir muchas victorias, pero también muchos fracasos, es a través del largo camino de la derrota como se llega al triunfo.
Si por ejemplo le tenemos temor a fracasar en una relación, y en el fondo ese sea el motivo por el que no nos atrevemos a enamorarnos de nuevo, entonces sencillamente terminaremos solos.  Si queremos encontrar a la persona ideal, quizás debamos arriesgarnos a fracasar en una próxima relación, pero quizás en esa relación descubramos que es lo que esta pasando y podamos entonces estar preparados para una próxima relación duradera.  Si estas aburrido en un trabajo, quieres buscar un nuevo empleo, pero temes a quedarte sin nada, entonces es un riesgo que se debe asumir, ya que, o te quedas estancado y aburrido en el mismo lugar, o te atreves a quedarte sin nada, pero con la posibilidad de lograr algo mejor.
Hay que atreverse a perder, hay que ser capaz de lanzarse al vacio.  Pero este atrevimiento debe de ir acompañado de una base.  Si quieres abandonar un trabajo, pero realmente no tienes alguien que te pueda colaborar, tienes muchas responsabilidades, y además no tienes ninguna clase de preparación, entonces es un suicidio intentarlo.  Por el contrario, si dedicaste tu tiempo a adquirir una nueva competencia, o tienes algún pariente lejano que te puede dar la mano en algún momento, entonces el temor a quedarte sin nada, tiene en el fondo un punto de apoyo, que te puede socorrer si te sientes desfallecer.
En la vida se gana o se pierde, afortunadamente siempre hay opciones para todo. Si tienes temor a declararte a esa persona que tanto te gusta, por temor a fracasar, quizás pierdas la oportunidad de estar al lado de aquella que tanto deseas, pero también puedes sentirte como un tonto, cuando ella te diga que te ve como un amigo.  Pero y que, hay otras mujeres, y al menos lo intentaste y pudiste haber ganado, ya al menos sabes que no se logro, entonces te queda ese espacio libre, para dedicar tus esfuerzos a hacerte mas fuerte y conseguir algo mejor.  

CONCLUSIÓN

Son muchos los temores que nos conforman, y pueden ser muy difíciles llegar a identificarlos. Quizás en el fondo de muchas de las situaciones en las que no progresamos este un temor escondido.  Solo es cuestión de algo de reflexión.
En nuestras manos esta el superar muchas cosas, pero debemos tomarlas con calma, y empezar por algo en la medida de nuestras posibilidades. Debemos tener un juicio claro acerca de las cosas que debemos atrevernos a enfrentar y las cosas que debemos aplazar.
En nuestra mente las cosas pueden tomar más fuerza de la que tienen, entonces debemos aprender a identificar en que momento estamos alimentando nuestros temores, para así poder dirigir nuestros pensamientos hacia otras cosas.
No nos hacemos fuertes de un momento a otro, solo aprendiendo a enfrentar la vida, podemos gradualmente conseguir fortalezas para salir adelante de muchas cosas.


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