5 Tipos de pensamientos con los que debes programar tu mente a diario.

5 tipos de pensamientos con los que debes programar tu mente a diario

Somos los que pensamos, nuestras decisiones nacen de la forma de pensar. La mente acepta pensamientos en base a la repetición. La mente actúa en base a cosas que tiene presente en la consciencia y luego en el subconsciente.

Sobre como insertar estos pensamientos básicos en la consciencia y luego en el subconsciente, es de lo que hablaremos hoy.

1. La confianza lo es todo, todo.


“Hombres de poca fe” diría cierto personaje hace cientos de años. Independiente de si existió, si era el hijo de Dios, ya que eso es alguien que nadie puede afirmar porque no estuvo allí, lo cual lo deja en el terreno de la creencia. Lo cierto es que es una gran verdad, y a la luz de nuestra consciencia actual, aprovechamos dicha sabiduría en nuestro beneficio.

La fe se puede enfocar en nosotros mismos y en lo exterior. Cuando confías en ti mismo, todas tus fuerzas actúan a favor y no en contra. Las inseguridades aminoran tus fuerzas, generan desconfianza en los demás, y el cerebro no puede tomar buenas decisiones en base a cosas en las que no cree. La confianza se afianza a partir de la preparación y la experiencia. Entre más lo intentes, más resultados tendrás, y más confianza también.

La confianza en lo exterior funciona de manera similar. Cuando tu no crees en alguien, esa persona lo sentirá y por tanto estará insegura, te vuelves un obstáculo para lo que puede llegar a hacer, y las cosas buenas que puede aportar esa persona hacia ti, no llegará. La fe en el universo y cosas por el estilo funciona de manera similar.

La gente no cree porque en algún momento esa fe no le ayudo a escapar de las inevitables consecuencias de sus actos, o porque esa fuerza no llego en el exacto momento que lo pidió, ya que el mismo no es exacto. ¿Eres una persona que no cree?, ¿A quién le importa?, nadie te dará un premio por ello. Lo que si es cierto es que de haber algo en el universo a lo que te puedes conectar y alimentar a través de la fe, el único perjudicado al no creer en ello, eres tú. 

Desafortunadamente el precio que hay que pagar por un poco de sentido común, un poco de realidad en el aquí y el ahora, es cuestionarlo todo. Ahh, bendita ignorancia, siempre lo he dicho.

Práctica

En un espacio al medio día. Escribe en una hoja diariamente durante 30 días, 20 veces con la mano derecha y 20 veces con la mano izquierda lo siguiente: “Confió en mí mismo, logro lo que quiero, tengo la capacidad”.

2. Ten claro cuáles son tus límites.


A las personas le encanta esa palabra llamada libertad. Nada como hacer lo que tú quieres, pero es que la libertad tiene un precio muy alto. Es por eso que no hay nada como la seguridad y la tranquilidad que brinda la esclavitud. En tanto tengas un amo no deberás preocuparte por nada, el cuidará de ti. Esos amos son todas las cosas que te dicen lo que tienes que hacer en tu vida, ya sea trabajo, estudio, normas sociales. Si quieres trabajar en lo que tú quieres, si quieres romper ciertas normas y que las cosas se hagan a tu modo, deberás ser muy fuerte.

Muchos fracasan en su vida porque empiezan a volar, se sueltan los grilletes antes de tiempo. Tú no puedes a travesar límites para los cuales no estás preparado, hay cosas que te superan. Por ejemplo, ¿Tienes unos ahorros y quieres montar un negocio para no depender de un empleo?, ¿Eres lo suficientemente disciplinado, sagaz, talentoso para llevar tu idea al éxito?, si no es así, entonces sigue donde estas, reconoce tus fuerzas y tus límites.

Aparte de esos límites, hay otros límites que nos dan forma. Por ejemplo, ¿te has preguntado porque la nariz, las orejas y otras partes del cuerpo dejan de crecer?, Pues porque tiene unos límites y eso le da forma y armonía. Tus tienes que aprender a definir hasta qué punto es suficiente algo. Muchas palabras muchos errores. Muchas promesas, muchos incumplimientos. Mucho derroche, mucha pobreza. Tienes que definir qué puntos no debes atravesar, hasta donde es suficiente. Debes dejarle claro a tu mente lo que no debes de hacer más.

Práctica.

Cuando estés en una actividad y sientas las ganas de hacer algo que no debes hacer, entonces respira lenta y profundamente, y cambia de actividad rápidamente, no dejes que esa semilla de pensamiento crezca y te haga hacer lo que no debes. Si tienes un vicio que es muy fuerte, te invito a leer mí artículo: “21 claves para superar cualquier vicio o adicción”.

3. Alimenta la llama de la motivación.


Somos personas que actuamos por motivación; pero desafortunadamente esta se apaga muy fácil. Hoy puedes estar todo motivado para demostrar todo de lo que eres capaz debido a que alguien te dijo que eras un flojo, y luego cuando ibas a la mitad te dio pereza y dijiste que ya no importaba. Hoy puedes estar dispuesto a ser fiel a tu esposa después de que te perdono una vez, no quieres dañar tu hogar, pero luego aparece esa otra mujer, hermosa y sutil, y entonces dices que tal vez no se dé cuenta. Quieres dejar de fumar, lo logras por 3 días y luego ya no aguantas más y te fumas el doble. Tienes poca resistencia en lo que te propones porque dejas que la motivación se apague.

La motivación tiene un serio problema. Es más fuerte si viene de afuera. Por ejemplo, si tratarás de dejar el vicio del cigarrillo, sería bueno tener una persona al lado que te escondiera los cigarrillos, que no dejará prender ninguno, que te distrajera. Si fueras a hacer ejercicio, sería bueno tener a un entrenador vigilando cuantas estás haciendo, que te dijera que estas progresando. Si estuvieras trabajando, entonces que hubiera un jefe que midiera tu rendimiento y te pusiera metas. La motivación externa funciona porque te recuerda algo que a ti se te puede olvidar, porque a pesar de lo incomodo no puedes escapar fácilmente a una determinada presión. Desafortunadamente no puedes conseguir a alguien así, o quizás afortunadamente, por ese tema de la libertad de hacer las cosas por ti mismo. Aunque hay momentos en que necesitas un apoyo antes de hacer las cosas por ti mismo. Así empezamos todos.

Así que tienes que recrear la motivación en tu mente por ti mismo. El problema es que la mente deja de ponerle atención a cosas que ya ha visto y esa es la razón por la que esos papelitos que pones en tu escritorio donde te motivas, con el tiempo dejan de ser efectivos. Por eso debes generar una actividad donde estés variando la motivación. Lo otro es que debes repetirte una y otra vez lo que quieres lograr, hasta que lo tengas bien nítido en tu mente.

Actividad.

Lee 10 minutos diarios libros, blogs, vídeos, imágenes, frases de motivación, esto refrescará tu voluntad. Y si no sueno pretencioso, lee mi blog (Aunque este no es un blog de motivación si no de consciencia). ¿Ya lo terminaste de leer? (gracias a quienes lo ha hecho), entonces vuelve a leer. Eso hasta que un día me dé por hacer asesorías personalizadas, como lo sugirió alguien.

4. Te claro cuáles son tus deberes.


En la vida, para tener éxito, las cosas deben ser hechas como deben ser hechas, cuando deben ser hechas. Tienes que tener claro lo que tienes que tener claro. Por ejemplo, deberías tener claro que estas 5 actividades deberías hacer a diario si quieres lograr un cambio. Del mismo modo que en tu empresa tú tienes claro que debes cumplir un horario, entonces en tu propia vida deberías tener unos deberes para contigo mismo.

Hay dos formas de hacer las cosas, por obligación o por motivación. La motivación está relacionada a nuestros deseos y temores, mientras que los deberes están asociados a la consciencia. Tu eres consciente que debes de hacer algo, así sea que no tengas ningún deseo en el instante de hacerlo. Acostumbrarte a hacer lo que tienes que hacer por encima de tus caprichos te dará el éxito. Por ejemplo, hoy domingo de descanso en la mañana quería ponerme a dormir y quizás ver alguna película; después de todo, no es que este obteniendo mucho con él, salvo mis memorias; pero me dije: “tengo una obligación con el blog, y voy a escribir hoy también”.

El hecho es que debes cumplir tus deberes, por encima de lo que sea. Llámese capricho, reunión de última hora. Para ello es importante tener un horario para hacer tus tareas, y otro horario para dar rienda suelta a tus caprichos. Lo otro es que al momento de hacer algo que no te entusiasme, hazlo suave en un inicio, lo importante es que no dejes de hacerlo.

Actividad.

En las noches debes repetirte mentalmente antes de dormir y también al levantarte, las cosas que quieres lograr y las tareas que debes de hacer para lograrlo.

5. Rompe esquemas, un minuto para lo absurdo.


Dice el viejo y conocido refrán (creo que dice así): “no puedes obtener resultados diferentes haciendo las mismas cosas”. Una gran verdad. Tu vida sigue el mismo rumbo porque llevas años haciendo lo mismo, si quieres cambiar tu vida, debes de introducir un cambio.

El cambio es lo más difícil que hay. Es muy difícil cambiar, como ya lo hablé en mi artículo: “5 razones por las que las personas nunca cambian”. De ahí nace el destino, de que tú no puedes cambiar las cosas que te suceden, porque simplemente no eres capaz de dejar de hacerlo. Si bien no puedes luchar contra la corriente y casi que inevitablemente la suma de sucesos formará una corriente que te llevarán como un rio hacia la desembocadura en cierto lugar al que estas destinado; puedes dejar de remar en la misma dirección, e intentar ir hacia lo orilla, puede que logres salir de esa corriente y cambiar tu vida. La manera de escapar de la corriente es que alguien te lance una cuerda, o que tú seas tan fuerte para luchar contra la corriente, o simplemente cambiar el modo.

El problema con el cambio es que nos da miedo cambiar, y en la mayoría de los casos estamos atrapados sin darnos cuenta. Por ejemplo, tú no puedes dejar de cometer los mismos errores, porque simplemente no sabes que estás haciendo mal, y no lo puedes ver porque del mismo modo que el pez no ve el agua en el que nada, nosotros no solemos ver en las situaciones en las que nos movemos, nadie ve dentro de la misma situación en la que se mueve. Es por eso que para darte de cuenta en donde estas, debes hacer cambios.

Actividad

Atrévete a salir con personas diferentes, ir a visitar un lugar que antes no ibas, leer ideas que normalmente no lees. Todos estos nuevos códigos de conducta que insertarás en tu programación mental, hará que veas las cosas diferentes.


Foto vía: Thomas Leuthard

La importancia del autoconocimiento y definir principios en nuestra vida.

definir principios en tu vida, autoconocimiento

Todos sabemos que la confianza en sí mismo lo es todo, y esto se logra a través de tener una personalidad definida. Cuando sabes lo que quieres, lo que no debes hacer, entonces eres una persona que sus acciones son claras y están libres de las influencias y las circunstancias. La cuestión de los principios más que un asunto moral es un asunto de fortaleza interna.

Pensar a largo plazo lo que construyes en tu personalidad.


Muchos no caen en cuenta, pero lo que hacemos a diario nos está definiendo como persona. A la larga uno es como se acostumbre. ¿Qué sucede cuando te acostumbras a hacer cosas que a largo plazo te perjudica?, si te acostumbras a abandonar lo que empiezas, si te acostumbras a ceder a todos tus deseos, si te acostumbras a ser relajado.

Todo lo que hacemos a diario lentamente se va grabando en el subconsciente para luego formar parte de nuestra forma de ser sin darnos cuenta. Es decir que, si en algún momento nos acostumbramos a no terminar lo que empezamos, entonces empezamos a ver que las cosas no nos salen como queremos y no sabemos por qué.

Nuestra naturaleza facilista se vuelve en nuestra contra.


Por naturaleza el cerebro siempre está buscando economizar energía, y no suele pensar en las consecuencias a largo plazo. Esto hace que nuestras acciones busquen un beneficio inmediato. Es por eso que todo lo que hacemos está enfocado a cómo ganar ahora. Un ejemplo muy claro es respecto a la basura, no reciclamos por el esfuerzo que hay que hacer para separar la basura, pero no pensamos a largo plazo como eso dañará el aire que respiramos, el alimento que comemos y como el agua limpia será escaza y deberemos pagar más por ello.

Aunque bueno, eso no mata tanto al ser humano, no al actual, de eso ya se preocuparan nuestros hijos. La verdadera preocupación está en las cosas que definen la personalidad. Por ejemplo, la gente dice mentiras para escudar una falta rápidamente, porque ahora te salva de un aprieto, pero no se piensa a largo plazo en el que uno se acostumbra a escudarse en las mentiras, y por tanto pierde fuerza respecto a valores como la responsabilidad. Es mejor para uno mismo ser responsable que mentiroso.

La estructura de nuestra personalidad por encima de los caprichos. El autoconocimiento.


Y como dice el viejo y conocido refrán: “Quien no tiene principios no tiene fines”. Si no tenemos un punto de partida en nuestra personalidad, no tendremos un punto de destino en nuestra vida. Quien no tiene una personalidad definida se deja influenciar fácilmente por las mayorías y por las circunstancias. Las mayorías siguen algunos mecanismos errados del cerebro, y los paradigmas errados de la cultura, mientras que el camino de la consciencia de sí mismo es un camino individual, de autoconocimiento, porque las circunstancias que vive cada cual, no suelen ser parecidas a las de los demás.

No nos conocemos a nosotros mismos, no sabemos que queremos realmente, porque hacemos las cosas. Somos el producto de caprichos que tenemos en algún momento, de reacciones ante situaciones extremas. Y la personalidad que nace de los caprichos, de las situaciones extremas, no suele tener mucho éxito.

Al igual que el cuerpo físico tiene unos órganos, nuestra personalidad tiene unos órganos, unas emociones básicas, unos principios, que conforman nuestra forma de ser. De ahí se dice que alguien es estricto, es confiado, es sincero. Tenemos que conocer nuestra forma de ser, y definir unos nuevos principios más acertados que nos lleve al éxito.

La importancia de las reglas en una empresa y en la propia vida.


Hay una frase que dice más o menos: “las leyes fueron hechas para el hombre y no el hombre para las leyes”, es decir que las leyes existen por ayudarnos a nosotros, y no son una camisa de fuerza para castigarnos. Las leyes en sí mismo no son nada, y se pueden romper cuando quieran en tanto nuestras acciones estén por encima de esas leyes. Por ejempla hay unas norma de seguir un horario de trabajo, porque se supone que seguir horarios mejora la productividad, pero si eres capaz de ser más productivo sin seguir un horario, ¿qué necesidad hay de seguir esa norma?.

Aunque no nos confundamos, no nos la tiremos de libres y de personas que hacemos lo que nos da la gana, la mayoría de las personas no somos capaces de ser más productivos sin seguir un horario, así que deberíamos cumplirlo estrictamente. En una empresa hay unas normas que garantizan que el empleado dé el mejor rendimiento porque individualmente no somos capaces de hacerlo. Por ejemplo, hay emprendedores que creen que por trabajar de su cuenta pueden renunciar a los horarios, y resulta que terminan haciendo nada.

Nosotros al igual que una empresa, debemos establecer unas reglas de vida que no deben romperse, unas metas, unos cumplimientos dentro de unas fechas establecidas, unos presupuestos. Puede sonar aburrido, y es mejor llevar una vida relajada, desorganizada, sin tanta complicación; pero la verdad es mejor esforzarse cuando hay que hacerlo, para disfrutar de verdad cuando llegue la oportunidad de hacerlo. Debemos ser eficientes dentro de nuestra propia vida, para tener unos logros que nos permitan disfrutar de cosas que se parecen a nuestros sueños.

Principios en una sociedad de doble moral.


Como lo he hablado en artículos anteriores, las religiones nos trajeron grandes beneficios y también grandes perjuicios. El hombre se benefició de la religión en cuanto a tener un norte que controlaba los instintos, fue un buen bozal para ese hombre primitivo, pero coartó su individualidad. Ahora el hombre moderno busca ser individual, quiere que las acciones de su vida dependan de sus propias fuerzas y no de los favores de los dioses, aunque también deberíamos aprender lo que nos enseña la odisea, no hay que andar desafiando fuerzas que no conocemos.

Cuando una fuerza entra en decadencia, todo lo que se asocia a ella es desprestigiado. Entonces las cosas positivas que pudieron tener las religiones como el tema de los valores, es visto mal. Las nuevas juventudes están levantando con un rechazo hacia lo que signifique valores, buena moral, reglas, porque son sinónimo de opresión, que vienen de unas épocas donde todo era superstición; pero por otra parte les gusta pensar que son personas buenas, además los padres y la cultura grabaron en su mente estas filosofías, y entonces al final lo que se maneja es una doble moral. Es decir que las personas son muy estrictas con la moral de los demás, pero no les gusta que nadie les controle su moralidad, y quieren hacer lo que quieran. Por ejemplo, es un escándalo algún acto inmoral de alguien famoso, aunque en el fondo alguien en particular sea capaz de hacer cosas peores si alguien no lo viera o lo castigara.

Las religiones dejaron unos estándares muy altos respecto a la moralidad. Aunque tocaba hacerlo, o si no que alguien me diga si había otra manera de controlar a esas tribus salvajes que eran nuestros antepasados. El hecho es que esos ideales de perfección eran demasiado elevados, imposibles de cumplir para seres tan instintivos como somos los seres humanos, y lo cual llevo a las personas a engañarse a sí mismos, como lo hable en mi artículo: “La máscara de la personalidad” y “5 formas de autoengaño”. La mayoría de las personas nos creemos moralmente superiores que los demás, juzgamos duramente a los demás, pero en el fondo estamos llenos de fragilidades.

4 Principios morales para construir en nuestra personalidad.


De entre esos principios morales inculcados por las religiones hay algunos que deberían ser rescatados y ser incluidos en la personalidad. Son demasiado difíciles de cumplir, y quizás en una vida una persona no lo logre completamente ni siquiera uno de ellos, pero se debería hacer el intento por lo que eso contribuye a nuestro ser. Y digo que es difícil por tanto que hemos hablado en este blog acerca del estilo de vida moderno, de las distracciones, y de muchos factores más que estuve comentando en mi artículo: “5 razones por las que las personas nunca cambian”.

1.  Ser sincero.


El ser sincero es una de las cosas más difíciles que hay. En la cultura moderna se miente con tanta facilidad que es algo que nadie le pone atención. Nos mentimos a nosotros mismos, como lo hable en el artículo: “Porque no nos gusta que nos digan la verdad”. Le mentimos a los demás cuando no cumplimos con una responsabilidad. Es muy difícil ser sincero y decir a los demás: “me dio pereza hacerlo”, “no soy capaz”, “no entendí”, “no me esforcé lo suficiente”, y más bien decimos mentiras como: “no tenía los papeles a mano”, “el banco estaba cerrado”, “no sabía que era hoy”. Otra forma de mentir es aparentar lo que no somos, es decir mostramos que estamos de acuerdo cuando no lo estamos, sonreímos cuando no tenemos que hacerlo, somos muy falsos.

El ser sincero requiere demasiada fortaleza interna, para no importarnos el qué dirán, tener mucha fuerza para lidiar con las consecuencias de decir la verdad y mostrarnos como somos. Al ser tan falsos y mentirosos nos da la ventaja de salir rápidamente de las difíciles consecuencias de la verdad, y generamos la costumbre de evadir las cosas, lo cual a futuro genera una falsa percepción de la realidad. No se puede ver la verdad viviendo en las mentiras.

2.  Pensar en los demás.


Como lo hable en mi artículo: “Somos egoístas por naturaleza”, solo pensamos en nuestros propios beneficios. Nuestra mal llamada generosidad, no es más que aparentar que nos importa los demás cuando solo pensamos en nosotros, solo damos lo que nos sobra. Para usted es fácil entregar una camisa vieja que iba a botar, que entregar algo nuevo, como por ejemplo una camisa recién comprada, eso sí que es sacrificio por los demás. No queriendo decir que tenemos que entregar nuestra mejor ropa a los que no lucharon por ello, cada cual tiene que esforzarse, y de eso hable en mi polémico artículo: “Lecciones de los animales para sobrevivir”.

Ser generoso, nacería del hecho de que al menos no le quitemos a los demás. Hoy en día por ejemplo al hacer un negocio, queremos que los demás hagan más por menos. El fabricante quiere vender un producto de mala calidad por un alto precio, y el comprador quiere conseguir con poco dinero un producto de alta calidad. Además, entre más tenemos más queremos tener (nunca es suficiente). No es bueno acostumbrarse a ser egoísta, siempre querrás aprovecharte de los demás.

De las cosas más difíciles de este mundo es dejar de ser egoísta. Es muy duro desprenderse de algo por lo cual luchaste tanto, que te da la oportunidad al fin de obtener algo bueno, y que es tan difícil, para darlo a aquel que no hecho nada para merecerlo, pero que no ha tenido las mismas oportunidades y talento. El problema está en que todos necesitamos de todos, y la infelicidad de los menos favorecidos tarde que temprano nos afecta, ya sea en forma de violencia, de mendicidad. Todos necesitamos de todos, y entre todos debemos ayudarnos.

3.  Responsabilidad.


Los antiguos tenían un sentido de la responsabilidad muy marcada, deberíamos aprender de culturas antiguas términos como el honor, la lealtad. Eso ya a nadie le importa, y eso está perjudicando mucho nuestra personalidad, como ya lo hablé en mi artículo: “la importancia de tener palabra”. Somos muy torcidos, a cada rato incumplimos, rompemos promesas, abandonamos antes de tiempo.

El acostumbrarse a ser incumplido e irresponsable hará que con el tiempo no logremos nada, siempre sucederá algo para que no cumplamos. Entonces la persona pensará que quiere lograr muchas cosas y no podrá cumplir con esa expectativa. Se acostumbró a incumplir.

4. Respeto.


El respeto es otro de esos difíciles principios de cultivar, por la sencilla razón de que no somos capaces de respetar a quien no inspira respeto. Por instinto siempre buscamos someter y aprovecharnos de los más débiles, y no 
les prestamos importancia. Hoy en día el respeto es algo que se gana, no es algo con lo que se nace.

Despreciamos y nos burlamos de los demás de una manera desmedida. Nos burlamos de las creencias diferentes a las de nosotros, nos burlamos de los errores, debilidades e infortunios de los demás. Es decir, es muy difícil no hacer chistes de gordos, de orejones, etc. Todo mientras no nos toque el pellejo. El orgullo propio es de los sentimientos más fuertes que hay, ya que es uno de los pilares de la seguridad que pueda tener la persona. Cuando la persona pierde la seguridad, entonces no intentará cosas, porque creerá que no puede lograrlo. No hay impacto más fuerte que una persona insegura de sí misma.

El respeto es algo que va más allá. Por ejemplo, si alguien compró algo, y lo puso en la nevera, es respetar no consumir aquello que el otro consiguió. Si alguien no está presente, se debería respetar su ausencia para no decir cosas en contra de una persona que no está para defenderse. El acostumbrarnos a irrespetar a los demás, hace que con el tiempo lastimemos a otros y no nos demos cuenta.

Foto vía: Nathan O´Nions

5 Mecanismos del cerebro que impiden abandonar ciertas situaciones.

mecanismos inconscientes que impiden abandonar situaciones.

Todos hemos pasado por situaciones que creemos que no vamos a superar o en la que llevamos años y no encontramos una manera de solucionarlo. Vemos que hay cosas que se repiten, y a pesar de nuestros esfuerzos siempre hay algo que parece que está más allá de nuestras fuerzas.

El cerebro tiene unos mecanismos que impiden salir de ciertas situaciones, sobre cómo identificarlos y como superarlos, es de los que hablaremos hoy.

1. Siempre hay algo que se presenta, que te supera y te vence.


Entendamos que siempre habrá algo en la vida que estará por encima de nosotros, hay unos límites naturales que no vamos a ser capaces de superar, y mientras aceptemos eso, aprenderemos que hay cosas con las que no debemos de meternos. El asunto es que hay muchos que no aceptan que hay límites y se involucran en cosas por encima de sus fuerzas. 

Otros límites son esas situaciones burbuja donde te quedas atrapado por años y no puedes salir de ellas. Entonces siempre está la relación tormentosa que no puedes dejar, siempre hay un dolor o una enfermedad que se presenta, siempre aparecen esos gastos que te hace gastar ese dinero que estabas ahorrando.

Sabes que la situación está ahí, te incomoda, luchas por superarlo, lo superas por un tiempo y luego vuelve y se presenta. Es decir que hay algo que te ata a la situación, hay algo en ti que la genera y la atrae. Solo que tú no sabes que es, y por tanto luchas contra las consecuencias; pero no tienes ni la menor idea de cuál es la causa.

2. La costumbre es más fuerte que el dolor.


Todos los días estamos enfrentando situaciones nuevas. De niños, no sabemos nada acerca de muchas cosas, y por lo tanto la mayoría de las cosas nos toma por sorpresa, no sabemos cómo reaccionar y tomamos malas decisiones, lo cual trae unas consecuencias que no seremos capaces de superar.

Esas consecuencias nos atrapan y no podremos superarlas por un tiempo. Muchas veces permanecemos atados a esa situación por años. Te resistes, pero con el tiempo ya lo aceptas, y te acostumbras a vivir con ello. Es como por ejemplo quien duerme en la calle, al principio hay muchos sentimientos como el orgullo, el frío; pero después de que lo acepta, entonces se acostumbra y lo ve normal.

En nuestra vida diaria hay cientos de situaciones que en algún momento no las aceptábamos, porque eran repugnantes, indignas, reprochables; pero después ya las hemos aceptado y no las vemos de la misma forma, pensamos incluso que es normal. El cerebro para poder superar esa sensación de incomodidad y rechazo, ha decidido aceptarlo.

3. La costumbre se convierte en necesidad y urgencia.


Hay un punto en el que nosotros buscamos ciertas situaciones, que nos agrada de manera inconsciente, pero que reprochamos de manera consciente. El fanático religioso busca de manera inconsciente la pobreza para sentirse espiritualmente superior, aunque conscientemente rechace lo precario de sus condiciones. Hay personas que les gusta el caos, porque les saca de la rutina, porque necesitan sentir emociones fuertes, y por eso se sienten inconscientemente atraídas por personas que les traen conflictos, buscan relaciones tormentosas; pero conscientemente reprochan esa difícil situación. Hay otros que se someten a situaciones duras porque no quien incomodar a otro. Hay unas razones por las que suceden las cosas y es que inconscientemente las buscamos.

En todas las cosas siempre hay un beneficio latente. Cierta persona puede ser lo más conflictiva y problemática de este mundo, pero sientes protección a su lado. Hay un gasto que te puede estar arruinando económicamente, pero que te permite recibir cierto aplauso de parte de los demás. Esa sensación de bienestar del momento, es mucho más grande que el dolor que a largo plazo nos está causando, y además nos estamos acostumbrando.

Con el tiempo tu forma de vida se ha adaptado a esas circunstancias tormentosas, y no conoces otra forma de vivir. Es por eso que le temes abandonar, ya dependes de ello y le necesitas. Es como por ejemplo cuando niño no te gustaba cepillarte y ahora el día que no te cepilles te sientes mal, es decir que tu organismo lo ha aceptado como una necesidad. Otro ejemplo es de los animales en cautiverio, no saben otra forma de vivir y por eso a pesar de la jaula abierta, vuelven a ella. Por eso, muchos a pesar de las oportunidades prefieren quedarse dentro de sus conflictos.

4. Los autosabotajes de la mente para regresar a la misma situación.


Te has acostumbrado a algo en tu vida, pero conscientemente sabes que eso te está perjudicando, entonces luchas para que no vuelva a suceder, pero por alguna extraña razón vuelve a suceder. Sucede que, si pagas tus deudas, entonces ocurre algo extra urgente que te obliga a gastar. Resulta que superaste el dolor de espalda, pero sucede algo que te hace lastimar y a volver a tener el dolor. Nunca te dura una relación, pero esta vez lo vuelves a intentar con las mejores intenciones, y vuelve y fracasa todo. Parece que nunca vas a poder superarlo.

La mente se ha acostumbrado a vivir esa misma situación y por tanto no puede permitir abandonar algo que ya forma parte de su forma de vida, y por eso recrea la misma situación. Entonces si es ese dolor de espalda, inconscientemente busca lastimarse para volver a sentirlo. Si es el gasto, inconscientemente busca algo que se hace creer que es urgente y gasta el dinero ahorrado. Si se trata de la relación entonces inconscientemente genera un conflicto que haga que todo se acabe. El 90% de las decisiones son inconscientes, y vivimos inconscientes en un 90% de las situaciones, por eso no es de extrañar que estas cosas sucedan.

Cuando la situación te ocurre, entonces te frustras, luchas contra ella, te esfuerzas, haces propósitos. Te sientes agotado, crees que no puedes hacer nada y finalmente lo aceptas.

5. Todo genera una dependencia y un vínculo que no queremos romper.


El organismo tiene una increíble capacidad de dependencia, si hay algo que nos pueda brindar algún tipo de beneficio, entonces generamos alguna dependencia frente a ello. Eso lo saben quién se acostumbran por ejemplo a tomar una pastilla para el dolor de cabeza, entonces siempre aparece el dolor de cabeza y necesita la pastilla. Cualquier cosa que te pueda facilitar las cosas, que te reemplace un esfuerzo, te genera una dependencia. Siempre vamos a tener necesidades, y siempre vamos a encontrar algo que las supla, y a veces no queremos hacer las cosas por nosotros mismos, preferimos depender a pesar de las consecuencias.

Cada cosa que aceptamos en nuestra vida crea un vínculo, y ese vínculo siempre será de dependencia. Dos personas que no necesitan nada el uno del otro, no podrían formar una relación. Cada cosa que involucras en tu vida te genera una dependencia. Antes de tener un celular podías vivir sin ello, y ahora sencillamente no lo puedes dejar, dependes de ello.

Tenemos una tendencia a acumular cosas, es muy difícil para nosotros desprendernos de algo. Nos duele incluso votar ese viejo televisor que ya no sirve y lo único que hace es estorbar, y por eso lo guardamos en algún lugar. Hay una realidad, y es que no somos capaces de desprendernos de las personas ni de las cosas. Siempre generamos un vínculo que no queremos romper. Muchos vínculos son dolorosos y desgastantes y que lo único que hay que hacer es soltar la cuerda y no lo hacemos. Entonces nos decimos: “Pero es que después de tantos años”, “Todo el esfuerzo que me ha tocado hacer”, “Tantas cosas vividas”, y con esas simples palabras nos amarramos con toda fuerza a lo que nos genera dolor.

5 Claves para superar limitaciones y círculos viciosos. 


1.  Aumentar nivel.


No puedes superar una situación con el mismo nivel que la generaste. Un boxeador no puede ir en igualdad de condiciones a una pelea que perdió anteriormente. Antes de enfrentar debe de entrenar más duro, y luego volver a intentarlo.

Sencillamente debes de ser más fuerte, más inteligente, más rápido, mas autosuficiente. Debes llegar ante las situaciones con una nueva consciencia, con un conocimiento más amplio, con unas fuerzas renovadas. Debes crecer en confianza en ti mismo, aprender a vencer, a convertirte en un ganador, a salirte con la tuya, a que las cosas se hagan a tu modo. Deberás dejar de lado los principales debilitadores de la voluntad, que son las excusas, el conformismo, la pereza.

Si estás acostumbrado a sufrir en las relaciones y te engañan. Entonces apártate, mejora tu figura, mejora tu confianza, sal con muchas personas sin el objetivo de tener una relación, conoce a las personas, y luego vuelve a intentarlo. Serás diferente. Si eres una persona tímida, con falta de confianza en ti mismo, que en tu oficina se burlan de ti; entonces estudia técnicas de conversación, involúcrate en proyectos individuales donde tengas que hablar con muchas personas, y luego vuelve ante esos presuntuosos, y trata de infundir tus ideas, de que se hagan a tu modo, y una vez lo logres dejarás de ser tímido.

2.  Encuentra la fórmula.


No hay cosa en este mundo que se conciba a sí misma como la perfecta perfección. No hay algo infinitamente fuerte, infinitamente invulnerable, y menos cuando ese algo de alguna manera depende de ti, se involucra contigo. Por tanto, de alguna manera estas en la capacidad de vencer y superar una situación, lo que pasa es que no estas claro de que es lo que debes enfrentar.

Debes entonces ser consciente de cuál es tu verdadero problema, identificar eso invisible que no has caído en cuenta y que te has acostumbrado. Si es el dolor de espalda, entonces identifica cual es la situación que lo está generando, si es la relación tormentosa, identifica el tipo de personas que estas atrayendo y lo genera. Una vez identificado, debes identificar la forma de solucionar, de vencer. Debes buscar toda la información posible, ya que siempre habrá alguien más que pudo haber vivido algo igual, y que pudo haberlo superado.

Una vez estas claro de lo que debes de hacer, entonces aplica la formula una y otra vez. Resiste a la necesidad que tienes de volverlo a hacer, aprende a hacerlo por ti mismo, mejora tu nivel, revélate, no aceptes que algo te supere y lucha con todas tus fuerzas.

3.  Libérate de tanto equipaje y enfócate. 


Igual que el boxeador de nuestro ejemplo se prepara fuertemente para el próximo combate, del mismo modo nosotros, y así como ese deportista hace unos sacrificios como el no beber, el no trasnochar, el resistir a ciertas comidas, entonces nosotros también. Tenemos que estar claros y motivados respecto a lo que queremos, tal y como el deportista desea la medalla de oro y se sacrifica. Debemos estar dispuestos a hacer lo que se tenga que hacer por lograr nuestro triunfo.

De entre esas cosas que tenemos que hacer es dejar de hacer muchas cosas que nos consume tiempo, que nos desgasta. Entre más libres y enfocados estemos, estaremos en mejores condiciones de lograr nuestro triunfo. Les había dicho en uno de los puntos anteriores de nuestra tendencia a acumular cosas y a no soltar, y es eso lo que debemos superar. Debemos aprender a sacrificar algunas cosas, dejar tantos asuntos pendientes, abandonar orgullos no resueltos, amistades que nos llevan por donde no queremos, hábitos que nos quitan tiempo. Y una vez libres, tendremos las fuerzas disponibles que se necesitan para vencer.

Las cosas te superan simplemente porque tus fuerzas están repartidas en tantas cosas en tu vida. Todo te quita tiempo y energía, los cuales deberían estar siendo usados en vencer tu dificultad. Estas enfocando mal tus fuerzas, no sabes cuál es tu verdadera necesidad. Tu verdadero reto lo tienes enfrente de ti, eso que te está incomodando, eso que no te deja dormir.

4. Enfócate al otro lado de la situación y se cómo un cohete.


Todas las situaciones desarrollan dentro de sí mismo un límite, un mundo, un centro hacia el cual todo gravita. El polluelo al principio se ve encerrado en ese pequeño mundo que es el huevo, y debe esforzarse por romper la cáscara, luego de logrado debe hacer esfuerzo por volar.  Él bebé tiene que hacer un esfuerzo por romper la placenta y salir del vientre de su madre, y luego cuando lo logra debe esforzaste por gatear, y luego cuando lo logra debe esforzarse por caminar. Después a lo largo de la vida, un ser humano se ve atrapado en situaciones que debe esforzarse mucho por superar. Nos hemos acostumbrado a superar hasta donde socialmente se dice que podemos, es decir, lograr terminar nuestros estudios, y eso que hay muchos que no lo logran. Luego simplemente aceptamos cualquier cosa que nos suceda.

El hecho es que a lo largo de nuestra vida siempre vamos a encontrar unos límites, unas barreras, unas situaciones que nos atrapa y de las que no podemos escapar. Todo tiene una atmósfera en la que nos movemos, y luego a través de un esfuerzo supremo lo abandonamos. Es como cuando el hombre trata de abandonar la tierra, solo lo logra a través de unos cohetes muy potentes. De manera similar uno hombre debe desarrollar una potencia que le facilite romper esos condicionamientos en los que está encerrado y atrapado. En un lado de la orilla estas tú, y quieres atravesar al otro lado donde todo es mejor, a través de ese rio caudaloso. Eso sucede, porque para abandonar una situación debes a travesar primero por algo todavía más fuerte.

Una clave es concéntrate en el otro lado. De tal manera que tus pensamientos son absorbidos por eso que está más allá, que en tu mente permaneces más tiempo del otro lado. Es como cuando amas alguien, tu pensamiento esta tan absorbido por esa persona, que no te importa nada, y superaras cualquier limite. Del mismo modo cuando tú tienes una meta, debes pensar todo el día en ello, debes imaginarte allí, debes hacer todo lo relacionado, imitar de alguna manera eso que quieres vivir, y llegará el momento en que serás atraído y tendrás la fuerza para saltar el límite.

5. Atreverse y lanzarse al otro lado donde quieres estar.


Todos tenemos un temor natural a abandonar algo a lo cual nos hemos acostumbrado por años. El joven siente temor de abandonar el hogar de sus padres e irse a vivir independientemente, el ave siente temor antes de alzarse en su primer vuelo. Sentimos temor de dejar esa relación tormentosa, sentimos temor antes de abandonar esa empresa y emprender nuestro propio proyecto. Hay un temor natural que hace aferrarnos al sitio donde estamos, a la situación dolorosa que estamos viviendo.

El ser humano tiene una capacidad de resistencia y superación ejemplar; pero muchas veces por esos temores, por ese facilismo, por esa dependencia, prefiere tolerar ciertas situaciones y se queda dónde está. Entonces se atrofian sus capacidades, es como esa ave que no quiere desplegar sus alas para volar, es como el torero que se niega a lanzarse al ruego y enfrentar esa bestia. Si no lo intenta no lo logra, por supuesto tiene que ir paulatinamente, prepararse tal y como hace el boxeador antes del encuentro. No lo creemos, pero estamos capacitados para enfrentar la mayoría de las situaciones, y si los demás lo han logrado, nosotros también podemos.

Así que, si usted está al lado de lo orilla, atrévase a nadar al otro lado. Rompa sus esquemas, rompa sus limitaciones, desarrolle mayor fuerza, una nueva forma de pensar, no pierda su norte, y atrévase. Es probable que al primer intento falle, entonces luego lo vuelve a intentar mejor preparado, y si falla, lo seguirá intentando hasta lograrlo, porque si no eres capaz de superar eso que tienes enfrente de ti, que te complica tu vida, entonces te acostumbrarás a bajar la cabeza y aceptar. No te puedes rendir ante el primer fracaso, inténtalo una y otra vez. Levanta la cabeza, mira en donde estas y en donde quieres estar, y atrévete. Si no te sientes con la capacidad, es porque estas agotado, mira que es lo que te esta quitando tantas fuerzas como lo hablamos en nuestra artículo: "Factores que te llevar a agotarte en tus esfuerzos". 

Foto vía:  gagilas