19 abril 2015

5 mecanismo naturales para motivar a nuestra mente.

mecanismos de motivacion mental

Todos necesitamos un motor para funcionar, nuestro principal motor es la motivación, y más allá de tener una meta, el cerebro tiene unos mecanismos ante los cuales responde de manera natural.

Sobre cuáles son esos mecanismos naturales que hace que la mente reaccione y nos mueva en una dirección, y de cómo usarlos para motivarnos a hacer algo, es de lo que hablaremos hoy.

Por otra parte les quiero recordar que el nombre de este blog es: “descubre subconsciente”, no es un blog de motivación ni de frases bonitas para la cuales hay otros blogs muy buenos, y que no es el caso de este blog. Por tanto los artículos que se escriben a veces pueden sonar crudos y simplemente porque nuestro propósito es mostrar mecanismos subconscientes comunes a todos, de los cuales no reflexionamos.  Winking smile

1. El cerebro responde a un sistema de castigos y recompensas.

Actuamos a base de recompensas y luchamos por evitar un castigo, por eso de manera natural nuestro cerebro todo lo que hace es para sentir cierto tipo de bienestar y placer. El problema con esta conducta, es que evitamos esfuerzos y nos dejamos arrastrar fácilmente por un momento de placer. Como habíamos hablado en el artículo de porque no hacemos lo que nos proponemos, hay que hacer las cosas al derecho, primero trabajar duro y esforzarse, y luego vendrá la recompensa. Trabaje concentrado en el día, no se interrumpa para darse pequeños placeres, aguante y a la noche recompénsese. Luego con el tiempo aumente el trabajo y la recompensa, es decir, puede probar trabajar duro una semana sin recompensa, y luego el fin de semana se da una recompensa mucho mayor.

El castigo por supuesto es psicológico, no queriendo decir traumático, sino más bien de privarnos de una recompensa prometida. Me refiero a cosas como si dijo que en recompensa al duro esfuerzo iba por ejemplo a salir a beber algo, entonces por no cumplir lo prometido no saldrá a beber ese algo. La mente subconsciente es como un niño, debemos hacerle caer en cuenta a nuestra mente que ciertas decisiones traen consigo unas consecuencias y que nos aleja de cosas que queremos tener. No trate de justificar, ni de esconder lo malo que haga, ya que si usted justifica todo, entonces la mente dejará de distinguir lo que si debe de hacer, de lo que no debe de hacer. La ventaja de hacerlo así, es que usted consigo mismo puede ser amable, mientras que si deja que la vida sea la que le castigue sus cosas mal hechas, le puede ir muy mal, porque a veces la vida puede ser muy cruel.

El sistema de castigos y recompensas puede ser usado “inteligentemente” en las relaciones interpersonales. Y por inteligente me refiero a silencios, no asistir a una reunión y cosas por el estilo. Usted debe de hacerle caer en cuenta a las personas que hay cosas que no están bien hechas y no quedarse callado sin hacerle sentir de consecuencia alguna, ya que pensará que todo está bien hecho. También debe de valorar los esfuerzos y compensarlo de buena manera, la gente lo agradecerá. Usar este método en la seducción genera todavía más atracción, y se requiere aplicarlo con mayor inteligencia.

2. El cerebro obedece a la presión y sistemas de autoridad de forma natural.

Toda nuestra vida y toda nuestra sociedad están formada en torno a sistemas de autoridad. La religión nos dice que hacer a nivel moral, el gobierno a nivel social, nuestros padres en nuestro hogar, el jefe en el trabajo. No somos libres, hay factores externos y de autoridad que nos dice que hacer. ¿Qué sería de las personas sin sistemas de autoridad?, ¿sería una persona capaz de trabajar por su cuenta con la misma disciplina que cuanto tiene la responsabilidad de un trabajo y la presión de un jefe?. La razón por la que no somos libres y que siempre tenemos a alguien que nos manda, es porque somos como niños que no estamos preparados para encargarnos de nosotros mismos, y por eso necesitamos una autoridad superior que nos diga que hacer, que nos presione y nos cohíba. Desde que haya que decirle a la gente que no bote la basura a la calle, que no orine encima de la tasa donde se sienta, que no se burle ni humille a otros, etc; entonces sabemos porque necesitamos de autoridad.

No digo que tener una figura que nos presiona sea malo, así vivimos, y así lo necesitamos. Es importante entonces que para hacer algo busque sistemas de presión externo. Es normal buscar grupos que nos exigen cosas, la mayoría de las personas no somos capaces de hacer las cosas por nuestra cuenta, y necesitamos un punto de apoyo y presión. Lo que pasa es que nos acostumbramos a que nos digan que hacer, y esto apaga la propia iniciativa y capacidad de enfrentar retos. No hay nada más cómodo que la esclavitud, el dejarnos llevar, el que alguien nos diga que hacer, no te esfuerzas, libre de preocupación, pero esto implica un enorme sacrificio respecto al control de nuestro tiempo y de nuestros espacios. Y no lo digo como algo malo valga recordar, todos somos esclavos de algo, o ¿abra alguien que se atreva a decir que es libre?

La presión también la puede encontrar en ciertas responsabilidades que usted se comprometa a hacer. Es decir que el ojo vigilante de una persona que le observa acerca de si usted lo hace o no, le genera cierta presión. Aunque hay gente que no tiene vergüenza alguna y se compromete a hacer algo, a entregar algo, a estar a una hora determinada y no lo hace. Es importante aprender a cumplir aquello a lo que nos comprometemos, como ya lo vimos en el artículo: La importancia de tener palabra”.

3. El cerebro necesita un norte hacia dónde dirigir sus esfuerzos, un lugar imaginario donde va a estar.

Todo en la vida evoluciona e involuciona, o dicho en palabras más amables, todo progresa o decae. En una empresa usted progresa hacia nuevos cargos con mayor poder y mejor salario, y decae a cargos donde tiene poca influencia, o simplemente cuando pierde el empleo. Un jugador profesional progresa en torneos y equipos de enorme talento y prestigio, y decae cuando por su mal rendimiento su equipo desciende a un torneo de menor prestigio. En la sociedad una persona progresa en su entorno y medio ambiente al ser una figura de autoridad y prestigio con mucha influencia, e decae cuando pierde ese prestigio, o se encuentra en situaciones donde no puede hacer nada. Siempre hay un arriba y un abajo, entre más alto mejor. Cuando usted no lucha por mejorar, lo único que hace es degradarse. Si no lucha por mejorar en su trabajo, llega alguien más talentoso y preparado y usted pierde el puesto. Si usted no progresa en su entorno, siempre tendrá que adaptarse a las exigencias de quienes si tienen influencia. Si usted como persona no se esfuerza por progresar, entonces lo que hace es degradarse, debido a que todo a su alrededor se está moviendo, y su usted se queda quieto; se queda atrás. ¿Que le pasa a un profesional de la medina que deja de estudiar y no esta al tanto de los últimos avances de la ciencia?.

Tenemos que establecer en nuestra vida un sistema de evolución, establecer unos niveles hacia los que queremos avanzar, un lugar imaginario donde se supone que debemos llegar. En dichos niveles lograremos mayores niveles de bienestar y libertad, donde nos daremos una recompensa a unos esfuerzos. Establezca metas en las cuales tras lograrlas, su vida cambia para bien. Una vez logrado cierto nivel luche por mantener en él y no descender. Todo depende de la meta que quiere lograr. ¿Quiere ser un deportista de alto rendimiento?, ¿Quiere ser un casanova, un don juan?, ¿Quiere ser un líder?, ¿quiere lograr ciertos niveles de bienestar?, ¿quiere ser mejor persona?. Establezca una meta grande, y luego establezca escalones que debe lograr. La razón por las que muchos fallan en sus metas es que son metas demasiado grandes y superan sus fuerzas. Aprenda a dar pequeños y constantes pasos, y no saltos discontinuos. Que cada paso que des en tu vida, te engrandezca en nobleza, en poder, en fuerza, y que no te degrade, que no lleve a humillarte.

Una vez usted logre un nivel, luche por mantener en él, y no lo pierda. Es decir si usted tiene cierto nivel de estudio y experiencia a nivel profesional no entregue la calidad de su trabajo por cualquier moneda. Es mejor aguantar y sufrir dificultad por un tiempo, que empezar el descenso por no aguantar algo de incomodidad. Cuando usted pierda algo, y cuando usted acepte algo es porque es para bien. Conseguir las cosas y mantener las cosas que realmente valen la pena requieren verdadero esfuerzo, no pierda con facilidad lo que ha ganado con esfuerzo. No pele el cobre fácilmente, no de su brazo a torcer fácilmente.

4. El cerebro por naturaleza busca lo que le conviene y se aleja de lo que no, solo que no saca tiempo para pensar en las lejanas consecuencias, si no en los cercanos premios.

Las consecuencias de los actos es algo en lo que no se piensa, y debería ser nuestra principal motivación. No haga las cosas porque sean buenas o malas, o porque alguien está de acuerdo o no, haz las cosas porque para ti mismo te convienen y no te perjudican a largo plazo. Todo tiene sus cosas positivas y negativas, sopese la situación, tenga claro que es lo que quiere y luego tome una decisión a la cual aferrarse.

Tenga unos límites definidos, unas cosas que no debe de hacer porque no le convienen. Cuando usted está claro y nítido respecto a lo que no debe de hacer y porque no lo debe de hacer, entonces usted solo puede hacer lo que le conviene. Cuando su voluntad desfallezca y no tenga ánimos, recree en su mente el pensamiento de porque está haciendo lo que hace, y cuando usted se quiera desviar del camino trazado, entonces piense en las consecuencias, de cruzar ciertos límites.

5. El cerebro se involucra y es influenciable de acuerdo a lo que le rodea. El cerebro necesita tener un ambiente propio donde puede encubar ciertas ideas.

Cada cosa en este mundo es como un submundo o tribu social con sus propias leyes y vida. Por ejemplo hay un mundo que es el delictivo, hay otro mundo que es el de la prostitución, hay otro mundo muy diferente en la política, otro mundo en los cospley – otakus, y otro mundo en los emprendedores. Lo que quiero decir es que hay ciertos tipos de situaciones que cambian la vida y la forma de pensar, y de los cuales todos estamos normalmente alejados o por el contrario muy involucrado. Cada cosa con la que nos involucremos, si bien aprendemos y crecemos en consciencia y en capacidad, tan bien nos consume nuestro tiempo y esfuerzo para otras cosas, y además corremos el riesgo de quedar atrapados en ese tipo de vida. Debemos escoger muy bien donde queremos estar. Alejémonos de aquellos mundos que no están relacionados con nuestros intereses, y aprendamos a convivir en nuestro pequeño mundo donde tenemos una metas y unos límites bien definidos. Nuestra mente necesita un espacio a su alrededor donde pueda crear sus ideas. Tengamos claro nuestra identidad, definamos nuestro perfil y las cosas que rodean nuestra forma de vivir. Este es el medio por el cual logramos la vida que queremos, ya que nos movemos en lo que conocemos y hacemos bien, y solo nos dedicamos a ello. Una vez usted haya logrado sus metas, entonces explore otros mundos, tribus sociales y formas de vida.

La saturación de información en nuestra mente nos confunde, el exceso de compromisos nos agota, y el involucrarnos en las cosas a medias, lo que hace es que malinterpretamos las cosas y las hagamos mal. Muchos están llenos de sueños que no realizan, desean esto y lo otro, se involucran en esto y lo otro y finalmente no logran algo. Todos sabemos lo difícil que es lograr nuestros propósitos, y mientras nos involucremos a medias con las cosas que hacemos, no lo vamos a lograr. Tenemos que estar muy seguros en qué medida nos vamos a comprometer con algo y que estamos dispuestos a sacrificar para lograrlo. Debemos estar claros en lo queremos, un pensamiento nítido, tener la vida liviana y libre de complicaciones para hacer algo. La mayoría de nuestras metas no lo logramos porque en medio de tantas cosas, nos distraemos y se nos olvida las cosas que realmente tenemos que hacer. Debemos aprender a enfocarnos en algo, y comprometernos de verdad en lo que vamos a hacer hasta lograrlo, porque no hay mayor motivación que los logros.

Convierta su vida en una sucesión de retos y de logros. Hoy tiene un reto y hoy tiene un logro. Al terminar la semana usted habrá logrado cierta cantidad de triunfos que le llenarán de motivación.

Foto vía: brandoncwarren

12 abril 2015

Filosofías del autoengaño. El uso del conocimiento para decirnos mentiras.

Filosofías del autoengaño

Es mucha nuestra capacidad de reflexionar acerca de lo que nos rodea, y también la capacidad de autoengaño es bastante. Si la gran mayoría de nuestros actos son gobernados por el subconsciente, entonces también nuestros razonamientos, los cuales vienen a satisfacer todo ese conjunto de vacíos e inseguridades que forma parte de la gran mayoría de nosotros.

No solo son esas grandes filosofías las que nos manipulan, son nuestra forma de pensar que tiene capacidad de hacernos creer cosas que no son. De como sucede este proceso de manipulación filosófico y de nuestras creencias, es de lo que hablaremos, y de cómo superarlo.

5 formas de manifestación y gestación de las filosofías del autoengaño.

1. La jerarquía de emociones en la toma de decisiones.

Dentro de nuestra mente existe una jerarquía de pensamientos que nos gobierna. Primero y con más fuerza están los relacionados con nuestros instintos, luego nuestros pensamientos con fuerte carga emocional, y luego los relacionados con la razón y el sentido común. Un pensamiento relacionado con el instinto de supervivencia y el sexual tienen mucha fuerza, y es por eso que filosofías que atenten contra la vida, contra la sexualidad, no tienen mucho éxito, aunque hay excepciones.

Todos sabemos historias de sectas que obligaron a sus miembros a suicidarse, de doctrinas que llevan a algunos a coger las armas y matar a otros, de pensamientos filosóficos que obligan a encerrarse en una gran montaña para apartarse de la sociedad, y de otras que califican el sexo de malo o que prohíbe a sus miembros tener sexo. Pero también hay filosofías basadas en otras emociones, como por ejemplo la pereza, de esos tipos de pensamiento en la que el desorden y la falta de esfuerzo son bien vistos, donde no hay que esforzarse por nada, todo viene y toda va, un ser superior proveerá todo, o todo lo haces con tu pensamiento. Y hay otras filosofías basadas en la rabia de alguien, que siempre lleva a sus miembros a atacar a otros, o defender posturas con mucha pasión.

Un fuerte patrón de conducta, una emoción fuerte, gobierna nuestros pensamientos y acomoda toda la forma de pensar en torno a ella. De esta manera interpreta el mundo con ese filtro emocional. Alguien moralista con un fuerte temor a equivocarse debido las consecuencias de sus errores pasados, solo puede ver perdición en las personas. Cierta música, forma de vestir y de hablar le puede escandalizar y no dejarle estar tranquilo.

2. La forma en que el pensamiento sesga y agrega cosas a lo que interpreta.

Todos crecimos en medio de una cultura y forma de pensar que moldea gran parte de nuestros pensamientos, en la medida que vamos creciendo y sacando nuestras propias conclusiones del mundo, se van generando también los vacíos y complejos, y al mismo tiempo vamos conociendo otras formas de pensar. Cada uno de nosotros, lee mucho, siente interés, y justifica creencias que satisface esas emociones no resueltas. Todos nos ponemos a pensar en la vida, y tomamos una idea de allí y otra idea de allá, y con eso formamos nuestra forma de ver el mundo.

Se podría formar una nueva religión por cada persona que interpreta la biblia, el pensamiento de cada uno sesga y agrega cosas de acuerdo a su propio interés, le asocia nuevos datos de acuerdo al conocimiento con el que haya estado relacionado. Las visiones de alguien relacionado con lecturas satánicas difieren del relacionado con lecturas ocultista, o las de un fanático, leyendo el mismo libro. Todos sesgamos y agregamos cosas de manera subconsciente. Hay algunos que creen que sacan algunas conclusiones interesantes y dicen: “Caray creo que todos son idiotas menos yo”, luego se ponen a hablar a los demás con cierto grado de confianza, como si su particular interpretación fuera más acertada que todo el resto del mundo.

Estas personas con ese aire de confianza, las ha habido a lo largo de todos los tiempos. Recordemos que en los antiguos tiempos la gente era supersticiosa e ignorante, ya que no sabían leer. Así que alguien con su propia forma de pensar era elevado a la categoría de profeta, y seguramente aquella persona tenía más vacíos que cualquiera de nosotros, y por eso no le iba a molestar que le alabaran. Hoy en día ya nadie cree en los profetas, con tanta información cada cual saca sus propias conclusiones, y cada cual se cree más listo que los demás. Por lo general todos estamos en igualdad de acceso a la información, con la misma capacidad de raciocinio, así que todas las formas de pensar son parecidas, además son influenciadas por la cultura, y ligeramente matizada por los vacíos.

3. Las religiones y las filosofías relacionadas con el más allá.

Existe un más allá, un mundo astral, donde divagan los muertos, las energías, las formas mentales, otras tipos de creación y formas de evolución diferente. Todas las culturas, religiones y cada uno de nosotros tienen una forma de relacionarse con el más allá invisible. Muchos han tenido relación con este mundo invisible, ya sea con una tabla ouija, sentir la presencia de un fantasma, la visión en un sueño, y otras tipos de contacto. Algunos son manipulados por estas energías, otros tienen alucinaciones astrales con sus propias formas mentales creadas a partir de sus complejos. De este modo surgen cientos de contactados, a millones de personas que dios le da una misión.

De entre tantas cosas que se mueven en el astral, están las formas mentales. Como ya había hablado en mi artículo acerca de los egrégoros, nuestros pensamientos y el pensamiento colectivo tiene gran capacidad de crear formas mentales, que se adhieren a las personas influenciando su forma de pensar. Los antiguos hacían uso de estas energías de manera consciente, hay una frase que dice en uno de los textos de Ataúdes egipcio: "He venido a tomar posesión de mi trono, a que se me reconozca mi dignidad, pues todo eso era mío antes de que existierais vosotros, los dioses; así pues, bajad y pasad a ocupar los últimos puestos, porque yo soy un mago”. En muchos casos esas formas mentales manipulan a las personas y pueden hacerle creer que son elegidos, y darles mensajes para adormecer el pensamiento de las personas. Eso ha sucedido muchas veces.

El hecho es que a partir de nuestros vacíos, de nuestros prejuicios y condicionamientos, la visión y el contacto que se tenga con ese mundo invisible, siempre va a estar sesgado y distorsionado. A nivel mental podemos establecer conexiones con energías superiores y también con energías retorcidas. Si bien puede suceder que energías de otro nivel superior den mensajes, en la mayoría de los casos nadie se mete en la vida de los demás, y parece ser que algo llamado libre albedrio funciona en todos los niveles. Es decir que incluso energías superiores no le andan diciendo a la gente lo que tienen que hacer, y no suelen intervenir.

4. El conocimiento como autoengaño.

A mayor conocimiento, mayor puede ser el autoengaño. Una persona con mucho conocimiento y con un gran vacío, puede utilizar todo lo que sabe para satisfacer sus deseos y a la vez ocultar sus propias acciones ante sí mismo y los demás. Cuantos genocidas no han tomado el poder de una nación o una religión, y han asesinado a millones de personas para satisfacer su propia necesidad de sangre y se engañan a si mismo pensando que son salvadores, y manipulan la mente de las personas haciéndose ver como reformadores. Todo ese conocimiento ha servido para satisfacer las ansias de sangre de un vulgar asesino. Del mismo modo, a nivel particular, muchos caen victimas de su propio conocimiento para alimentar sus vacíos, sus vicios, sus intereses y por ahí derecho pensar de sí mismo que son más listo y nobles que los demás.

Todos los seres humanos somos básicamente lo mismo. Del mismo modo que un conjunto de leones, no difieren mucho de los demás leones, los seres humanos entre sí somos parecidos, con niveles de conocimiento, raciocinio, vacíos, inseguridades, y autoengaños, muy parecidos. No podría uno señalar ni con un dedo a un ser humano que definitivamente este libre de intereses personales y vacíos, que tenga la absoluta verdad libre de autoengaños. No somos unos genios, todos somos los mismos empleados buscando un mejor sueldo, y con los mismos problemas de relaciones interpersonales que los demás. A un a pensar de esto, hay cientos de personas que creen haber alcanzado el otro nivel de la escala evolutiva humana y se burlan de la forma de pensar de otros. De eso ya hable en mi artículo: “Mecanismos inconscientes del orgullo”

Nuestros vacíos y prejuicios forman paranoias mentales, y en base a eso formamos una doctrina en la que basamos nuestra vida. Algunos ven una gran conspiración en la que grandes agencias están pendientes de lo que él haga o deje de hacer. Otros crean enemigos y se unen a causas donde él es bueno y los otros son malos. Hay muchos que no superaron las series de policías y ladrones y se dedicaron a la vida delictiva. Otros creen que dios les pide ciertos sacrificios y dedican su vida a la pobreza o al servicio. Todos tenemos nuestras propias manías que operan en nuestra mente con un buen nivel de autoengaño, pensando que se hace lo correcto, y que el mal, que los conflictos, vienen de afuera, y no de nosotros.

5. Manipulación de las personas con poder para satisfacer sus propios intereses.

Es importante tener en cuenta que las personas que llegan al poder, son también personas, y sé que la aclaración es tonta, pero hay que hacerla. Hay muchos que piensan que quienes llegan al poder son una especie de semidioses, que no se equivocan, que no dicen mentiras, que nos les da pereza, que no tienen intereses personales. Este error de percepción hace que muchos fanáticos eleven a la categoría de semidioses a ciertos líderes y que a otros los ubiquen en el nivel del mismo demonio. Nada más equivocado, dichas personas son seres humanos como cualquier otro.

No porque alguien sea igual de acomplejado y lleno de intereses personales, de autoengaños igual que nosotros, no quiere decir que no sea peligroso. De hecho es tan peligroso como cualquiera de nosotros con mucho poder. El poder es difícil de manejar porque no tenemos dominio de nuestra personalidad. Si no somos capaces de manejar una cosa tan sencilla como el dinero, para no meternos en deudas, mucho menos manejar un poder que tiene la capacidad de alimentar las más depravadas emociones ocultas e intereses personales.

Muchos toman el poder, y manipulan a cientos de personas para cumplir sus propios deseos de fama, y por supuesto tener acceso a las mieles que da el poder. Además como tener a las masas contentas no es fácil, entonces no hay más remedio que manipularlas. Inflando sus deseos, haciendo promesas, mentirles acerca de la realidad. Eso se hace a todo momento en todo lugar, y mucho más en lugares donde se maneja mucho poder.

5 formas de superar las filosofías del autoengaño.

1. Tenga un norte, una referencia superior.

Todo en la vida es evolución, progreso y mejoría. Todo en la naturaleza está hecho para mejorar. Las especies evolucionan hacia un nuevo estado. En la sociedad se crean nuevas tecnologías para lograr mayores niveles de bienestar y velocidad en las cosas. Del mismo modo debería ser nuestra vida.

Debemos establecer como norte, lograr mayores niveles de bienestar, de fuerza, de rapidez, de talento, de virtud. No se conforme con lo que es, siempre busque ser mejor. Establezca metas que lo superen en fuerza. Y al lograrlas usted será alguien diferente, alguien mejor.

2. Fortalecer la propia individualidad.

Luche por apartarse de filosofías que te quitan fuerza e individualidad, busque las filosofías que te hacen fuerte a ti mismo. Lea temas que reafirman tu confianza, que te impulsan a ser más fuerte y a encargarte de tu propia vida.

No es bueno entregar tu fuerza a instituciones, entidades, personas externas. Cuando asignas el mal a personas y entidades externas, ellas toman fuerza y tú te debilitas. Esos pensamientos que parten de ti hacia ellos les dan poder. Que el poder permanezca a tu lado, y que tus propios pensamientos te alimenten a ti mismo.

3. Mantenga conectado, para no perder sentido de la realidad.

No se aislé dentro de su propia individualidad, no se ponga por encima, ni por debajo de lo que le rodea, simplemente acepte el conjunto, y el conjunto lo aceptará, lo protegerá, y no le hará daño. Cuando una persona afianza mucho su individualidad entonces puede perderse en su propia arrogancia, y lo que le rodea se vuelve el enemigo, la competencia, los inferiores o los superiores.

Tampoco se desconecte del universo, de las energías, de Dios. Existe una inteligencia superior, que debemos aceptar que quizás nuestra capacidad de interpretación no pueda entender. Aceptar que hay algo desconocido y superior es aceptar que hay límites, que hay niveles, y estas fuerzas nos puedes ayudar cuando ciertas circunstancias superan nuestros límites humanos.

4. Busque la verdad aunque duela.

No hay nada más doloroso que la verdad y por eso muchas veces el autoengaño. Aceptar que somos débiles, que cometemos errores, que estamos equivocados, es aceptar un punto de partida desde el que se empieza para llegar al otro extremo, donde está la fortaleza, la verdad.

Tampoco hay que dar todo por sentado, acepte que tiene límites, que hay cosas que no es capaz de comprender, o para los que no está preparado. Acepte el autoengaño mientras este lo proteja de dolorosas verdades que no es capaz de soportar, y cuando se sienta fuerte, avance.

5. Mida las cosas por sus resultados.

Solo la realidad, los hechos, los resultados, son la verdad. Usted tiene que apartar esa brecha que hay entre lo que usted cree y lo que es, entre las cosas que se imagina y lo que es real. Usted se puede creer muy listo; pero su vida es un desastre, entonces no lo es. Usted se puede creer muy fuerte, pero cualquier cosa lo lastima, lo doblega, lo manipula, entonces no lo es. Mida las filosofías por la capacidad que tengan para usted lograr unos resultados.

Mire su vida, mire como se lleva con los demás, mire el nivel de éxito real que ha conseguido, mire hasta donde ha avanzado, mire los problemas reales que tiene en estos momentos en su vida. Compare con ese norte que usted ha establecido. Cuando usted reconoce su realidad, deja de comportarse como un niño y emprende manos a la obra, porque sabe que tiene mucho por trabajar.

Foto vía: Kim Seng

05 abril 2015

5 Razones subconscientes por la que no hacemos lo que nos proponemos, ni lo que le decimos a otros.

cumplir propositos y promesas

Nuestra mente está llena de una gran cantidad de deseos que queremos realizar, eso da sentido a las cosas que hacemos, pero muy pocos deseos se convierten en realidad. Por otra parte nuestras relaciones con los demás las basamos en las cosas que les decimos y que esperan de nosotros, muchas de esos compromisos no se cumplen.

Este año si hago deporte, dejare tanta adicción al Facebook, no lo vuelvo a llamar, mañana voy, te lo entrego ahorita, son cosas que se dicen como por deporte que parece que no fuera ningún problema; pero si lo es. Nuestra vida está relacionada con lo que hacemos, y si nuestros actos se apartan de lo que pensamos, entonces no puede haber bienestar, y si no somos cumplidos, no puede haber buenas relaciones con quien incumplimos. Del porque lo hacemos y que herramientas tiene nuestra mente para corregirlo, es de lo que hablaremos hoy.

5 razones por las que no logramos propósitos ni cumplimos promesas.

1. Nuestros propósitos y promesas deben competir con otros pensamientos de mayor carga emocional, y desaparece el sentido de urgencia e importancia.

Está claro que actuamos según pensamos, pero la acción debe de estar impulsada por una fuerte motivación que hace que el propósito este más presente en la mente y además den ganas de hacerlo. Nuestros propósitos tienen una fuerte motivación, pero su recompensa está demasiado lejos, y hay que pasar por una cantidad de cosas que no queremos hacer. Respecto a lo que prometemos a otros, como eso que nos piden otros no genera ningún beneficio personal, entonces no hay motivación para hacerlo.

Estamos tan saturados de información y de cosas por hacer más emocionantes e interesantes, que ese propósito es ahogado. Nuestros propósitos deben competir en el día con los emocionantes programas de televisión, las presiones del trabajo, las deudas, o lo que dijeron de nuestra foto en Facebook. De este modo, se nos olvida, o simplemente decimos que lo haremos después.

La sobresaturación de información a la que es expuesta nuestra mente hace que tengamos muy poca concentración y firmeza de propósitos. Que hoy es el partido del real Madrid, que hubieron muchos muertos en explosión, científicos descubren agua en una de las lunas de Saturno, que la secretaria se casó, todo es mucha información para la mente. La mente esta tan sobrecargada, que pierde el norte acerca de lo que es verdaderamente importante, terminamos preocupándonos por cosas que no traen ningún lucro a nuestra vida. Con tanta saturación desaparece un norte, lo que realmente es importante, un sentido de urgencia.

2. Procrastinar, el auto-sabotaje de la mente para evitar al máximo esforzarnos.

Sabemos lo importante que es hacer las cosas que debemos hacer, y de cumplir lo que le dijimos a otros, pero como hay cosas más emocionantes para hacer, entonces después me esfuerzo. Un adolecente debe elegir entre pasar dos aburridas horas de estudio o prender el vídeo-juego, un cansado trabajador debe elegir entre descansar viendo su serie favorita o tomar el carro e ir dos horas a hacer gimnasio. Sabemos cuál decisión gana. De todas maneras cuando una tarea no es motivante, la mente crea toda clase de autosabotajes para no enfrentar el esfuerzo. Nuestra mente animal nos ha manipulado por demasiado tiempo, y ahora también.

Sabemos que es importante ahorrar el dinero para la casa, aguantar las ganas de comer en exceso, pagar la deuda al amigo, y tantas cosas que debemos hacer; pero como resulta siempre algo más importante para gastar el dinero, ese pastel es solo un bocado más, Luis es buen amigo y el da más plazo; entonces todo esto se aplaza. Después llegado el momento de las consecuencias por no haber hecho lo debido, empieza el autoengaño: Es que el dinero no me alcanza para ahorrar y debo buscar otro empleo que si paguen bien, quien me quiera que me quiere como soy y además yo no soy superficial, este Luis si es intenso e incomprensivo.

Hacemos las cosas por emoción o por presión, cuando ninguna de estas dos es lo suficientemente fuerte, entonces es desplazado para darle lugar a cosas más emocionantes. Luego llegado el momento de las consecuencias por no hacer las cosas o que todo ya es muy tarde, entonces nos autoengañamos echando la culpa a los demás, despreciando la naturaleza del propósito, o simplemente no poniéndole más cuidado y aceptar la nueva situación.

3. La desaparición de la religión y el tema espiritual hizo perder la sensación de las consecuencias de los actos.

En los antiguos tiempo la religión rigió el pensamiento de las personas. Como resistir algo tan fuerte como es el paraíso, y como no evitar algo tan pavoroso como el fuego eterno del infierno y la ira de Dios. Tú hacías las cosas que tenías que hacer, porque no querías hacer enojar a Dios. La religión coloco un buen bozal que refrenaba los deseos impuros de las personas. Claro está que al fin y al cabo las personas siempre terminaban cediendo a esos deseos, a través del autoengaño. Por ejemplo en las diversas variaciones de los protestantes (Testigos de jehová, evangélicos, cristianos) se pueden ver asesinos convertidos en corderos; pero también los más sofisticados ladrones y embusteros.

Con el desprestigio de la religión la gente ya no siente tanto temor de Dios, y mucho no creen en él, así que básicamente hagamos fiesta, ya no hay castigo para la infidelidad, ya no hay necesidad de poner la otra mejilla y me puedo vengar de quien me haga daño. En tiempos modernos el dogma religioso es asociado a la ignorancia, a hacer sacrificios, y todo es puro aburrimiento, y por tanto su parte asociada que es el tema espiritual, también es asociado a un tema aburrido y de gente tonta. Ahora es más cool hablar de cosas divertidas y materiales, que ese tema del esfuerzo, el sacrificio y la disciplina, el decir la verdad, el respetar a otros.

Toda esta libertad de hacer las cosas que quieras sin pensar en un castigo, se ha asociado inconscientemente a que no hay consecuencias de los actos, o simplemente no merece la pena pensar en ello. Este desinterés por temas espirituales y por las virtudes, ha hecho que nadie tome en serio ser una persona virtuosa y talentosa. Hay una frase que dice que: “si el hombre necesita la religión para ser bueno, no es una persona buena si no un perro amaestrado”; pero lo que pasa es que algunos no estamos preparados para amaestrarnos a nosotros mismos.

4. Los nuevos tiempos desaparece el concepto de esfuerzo, porque todo está a tu mano.

En los antiguos tiempo, lograr las cosas que querías llevaba tiempo y esfuerzo. Los deseos de los antiguos eran sencillos, simplemente casarse, tener una buena casa y conseguir un caballo. Para lograrlos había que pasar largos años ahorrando el dinero para conseguir la casa, visitando a la novia y ganando la confianza de los suegros para después cazarse. Es decir que después de muchos años venía la recompensa a todo el esfuerzo.

Con las eras modernas, todo lo que tú quieres está a tu alcance. Alguien con quien chatear y matar el tiempo es inmediato, los manjares están en tu nevera. Con el internet y los celulares tienes acceso inmediato a cualquier cosa emocionante en un instante. Antes escuchar una canción de tu artista favorito tenías que conseguir un buen dinero, ir a la tienda y comprar el álbum, mientras que hoy en día lo buscas en YouTube desde el celular y ahí está. ¿Qué sucede?, la distancia que antes nos separaba de las cosas que nos hacía feliz, que nos emocionaba, ya no la hay, ya todas las cosas que te gustan están al instante y además es gratis. Esto ha ido alejando de la mente el concepto de esfuerzo, de responsabilidad, y sin una religión que lo esté recordando entonces simplemente se olvida.

El concepto de que hay un punto B, donde hay una recompensa a tu esfuerzo es importante. Sin ese concepto de esfuerzo, tu mente solamente piensa en la recompensa, para después pensar en las consecuencias. En este orden de ideas, la gente se endeuda con su tarjeta de crédito ahora, para disfrutar ahora y luego pasa largo tiempo de esfuerzo pagando la deuda, y eso esfuerzo que queda, ya no tiene recompensa. Vivir nuestra vida en esfuerzos que no traen recompensas la hace tediosa, nos hace sentir una sensación de ahogo del que queremos escapar. La mayoría de los seres humanos vivimos cansados, estresados, y no queremos saber de responsabilidades y esfuerzos, así que nada mejor como escapar de la realidad haciendo algo divertido.

Por otra parte el pasar de un dios vengativo a un dios amoroso, que ya no castiga si no que se sacrifica por nuestros pecados, ha hecho todo más fácil. Eso sin contar las nuevas filosofías (sin decir que sea verdad o mentira), en la que todos tenemos un destino en la que terminamos haciendo las cosas para las que nacimos, de todo se aprende así que la situación difícil está presente, es porque hay algo que aprender. Además con el poder de la mente puedes todo, el ser humano es un dios en potencia. Con tanto potencial a quien le preocupa esforzarse por pagar las deudas. Estas filosofías nos generan un panorama muy dulce, y desaparece el sentido de urgencia.

5. Somos lo que nos alimentamos a nivel físico y mental. Lo que alimenta nuestra mente nos está volviendo facilistas y superficiales.

Nuestra vida es el reflejo de nuestras acciones, nuestras acciones nacen de nuestros pensamientos, y nuestros pensamientos surgen de lo que impactan nuestra mente. Nadie puede pensar en algo de lo que no conoce. Las personas nacemos con unos instintos, y el adoctrinamiento de la sociedad nos enseña nuevas cosas. Si naciéramos aislados de la sociedad en una isla, quizás criados por monos como Tarzan, probablemente no podríamos desarrollar todas las posibilidades de un ser humano.

Todo lo que aprendemos de la sociedad es importante. Antiguamente la sociedad no tenía tanto acceso a la información y por tanto el ser humano era más instintivo, pero también más manipulable, y es por eso que sigo insistiendo que la religión cumplió una gran labor. Hoy con tanta información, nuestra mente está saturada y por tanto lo que piensa no es firme ni consistente, con el gran problema que ahora con más información tenemos acceso a mayores niveles de autoengaño, y llevamos a nuestra mente toda la información que justifica todos nuestros traumas y vacios.

Por otra parte con este tema que les comente de la religión, ya esta nueva sociedad más libre, en la era de los descubrimientos científicos, se ha vuelto escéptica sobre el propósito espiritual del hombre, es decir que todo se reduce a lo que vemos. Sin temas como la reencarnación, el hombre no cultiva actos, ni logros para una próxima existencia. Ya lo importante es lo que podamos disfrutar de la vida ahora, quien se va a poner de profundo ahora. Vídeojuegos, novelas, noticias sensacionalistas, chismes es lo que llena nuestra mente ahora. Este tipo de contenido mental no ayuda al logro de objetivos.

5 formas de ayudar a nuestra mente a lograr propósitos y cumplir compromisos.

1. Ayuno mental, descontaminación de la información, y establecer una rutina.

Al igual que cuando tu cuerpo se llena de alimento se vuelve pesado y le da diarrea. Del mismo modo nuestra mente saturada de cosas por hacer, de información, se estresa, piensa, habla y hace cosas incoherentes. Una mente saturada no sabe lo que quiere, ni tampoco lo que hace, y por supuesto no mide las consecuencias.

En mi caso hace 10 años que ni veo noticias, ni me leo prácticamente libros. Ni siquiera lo que publico en twitter y Facebook lo leo (solo copio y pego titulares de interés), ya que me quita el preciado tiempo para hacer tantas cosas. Todo lo que lees te influencia a hacer lo que dice. Recuerdo mis años de enamoramiento de la cultura oriental, sentí esa necesidad de apartarme del mundo y dedicarme a la contemplación interna. Ya por ejemplo trato de no abrir las redes sociales, porque eso implica leer la frase de turno, luego mirar quien la publico, entrar a su perfil para ver que ha hecho, y curiosamente así se le van a uno días enteros. Esto no tiene nada de malo, siempre y cuando no tengas muchas cosas urgentes por hacer.

Entre más libres de impresiones estés, menos obligado te verás a interrumpirte. Como humano que somos no podemos evitar reaccionar ante lo que leemos y vemos, y cada cosa que lees puede generar emociones con las cuales puede que tengas que abandonar tus proyectos. De eso hable un poco en mi artículo: “Factores inconscientes que producen ansiedad y vacío”

2. Crea tu propio código moral, tu ética, establece unos principios y valores.

La religión nos abandonó, la ciencia es muy materialista no le interesa el tema existencial, y las nuevas filosofías New Age son demasiado light. No hay algo que nos presione lo suficientemente a mejorar, así que no tenemos más remedio que crear nuestro propio código. No nos sirven los existentes. La religión tenía su sistema de mandamientos, pecados capitales y virtudes, pero es demasiado anticuado, así que no sirve, es decir todo el mundo sabe que no hay que matar, hay que honrar al papa y la mama; pero no hablaba de cosas como los derechos humanos que nos trajo la ilustración.

Debemos volver a revivir por nuestro bien, eso de ser una persona íntegra, honesta, con honor, persona de palabra, con voluntad de acero, libre de traición, luchadora. Por ejemplo una regla sería que cada vez que le digas algo a una persona deberás luchas por cumplir tal y como lo dijiste. Una vez tengas tu código moral y ético establecido, deberás leerlo única y otra vez como si de mandamientos se tratara. En base a esto deberás regir tu vida. Si quieres puedes ponerlo en un programa que te los muestre de manera subliminal, como lo explico en este vídeo que hice para ustedes.

Cuando tu mente tiene unos principios muy claros sobre los cuales debe de actuar, y que todos estos te llenan de fuerza para lograr tus propósitos entonces tendrás éxito. Es mejor crear estos principios para que gobiernen nuestra conducta y reemplace esos antiguos patrones de conducta, que funcionaban para complacer nuestros vacíos.

3. No interrumpas y no aplaces.

La mente animal, instintiva, subconsciente, elaborará toda clase de estrategias para que te interrumpas, para que no hagas las cosas, para que dediques tu tiempo a otras cosas, y no deberás hacerle caso.

Debes tener en la mente muy claro, que interrumpir es dejar de hacer, y que aplazar es perder toda oportunidad de concluir algo. Debes saber no necesitas nada en tu vida, salvo comer y dormir, y luego de esto vienen tus propósitos. Así que el día de mañana cuando tenías que estudiar inglés, viene la cumbre de presidentes de la ONU a tu casa; pero tú les dices, lo siento tengo que estudiar, el sábado estoy libre. No te interrumpas, ni aplaces por nada del mundo.

Es increíble como de interrupción en interrupción, no haces nada y cuando menos lo piensas estas viejo y cansado y no has logrado nada. Es increíble, todo lo que puedes lograr cuando sagradamente haces una labor con dedicación.

4. Hazlo al derecho, primero el esfuerzo y luego recompensa.

Esa palabra esfuerzo nos duele mucho. Siempre hay alguna actividad que estamos haciendo que nos genere placer, sea escuchar música, chatear o comer algo. El pasar largas horas haciendo algo que no produce placer es demasiado tedioso; pero debe hacerse, es el orden correcto.

Por ejemplo en el día, primero cumple tus obligaciones y luego en la noche suéltate, relájate, pasa bueno. Si es mucha la obligación, entonces disfruta el fin de semana. En mi caso el domingo que debería dedicar a dormir y ver películas, lo dedico a hacer estos artículos, que a veces me da pereza ponerme a mirar la ortografía y a pulir el escrito, pero bueno, hago lo que puedo por cumplir este compromiso. He dejado de lado otros blog que me genera muchas más visitas, a la gente les gusta más; pero no quiero dejar al lado este blog, que es un tema más espiritual como ya lo hable en mi artículo especial de los 200 artículos.

Abandona la comodidad, ya que el cuerpo se relaja, se vuelve perezoso y débil, pero también recompénsate a lo grande. Ten metas más grandes que los demás, que te superen en fuerza, esto hará que en el logro de estas, te transformes y te mejores a ti mismo.

5. Llena tu mente de conocimiento apropiado.

Lo bueno de estar pegado a una filosofía o religión es que tienes que estar pegado del tema, leyendo esos libros y viviendo ese modo de vida. Los comunistas, tienen el libro rojo y las doctrinas de marx, los monjes tibetanos tienen las lecturas budistas, los hinchas de futbol tienen sus camisetas y acceso a todos los partidos, los otakus saben todo y no pierden nada de los animes, los geeks saben todo de tecnología, y los nerds, saben mucho de ciencia y física. Todas estas cosas alimentan nuestra mente, todo esto moldea la conducta, pero no están relacionadas con nuestros propósitos particulares, es mejor hacerlo con algo que moldea la conducta en el sentido que queremos.

Deberíamos inundar nuestra mente en base a ese código de conducta particular. Por ejemplo si alguien ve que debe desarrollar ser una persona más honorable, puede entonces irse a la cultura japonesa, leer libros de samuráis, ver animes de samuráis, y todo eso ira orientando de manera subconsciente esa conducta. En mi caso vi por ejemplo que estaba flojo de algo de voluntad, que toco que volver a echar una ojeada al dhammapada de buda, y parece que funciono pues mira que estoy haciendo este artículo.

Es importante tener claro que es lo quieres en la vida, y luego de todo a tu alrededor, escoge de las frutas del árbol del conocimiento que pueda ayudar al logro de tus propósitos. No hay conocimiento malo, ni verdadero, simplemente está el conocimiento que te sirve y puedes aplicar de la mejor manera a tu caso.

Foto vía: Rituraj64

15 marzo 2015

Porque nos gusta llamar la atención, cuales son sus ventajas y sus formas inconscientes de manifestación.

vanidad y depender del que dirán

Existe en el ser humano una fuerte necesidad de ser reconocido, está directamente relacionado con la existencia del ser, es como de cierta manera cerciorarnos de que si existimos y servimos para algo. Además el ser humano es de los pocos animales que se reconoce a sí mismo, de que existe, entonces también es de los pocos animales que necesitan que su entorno le reconozca su existencia y que se la reconozca bien.

Este sentimiento ha desarrollado otros conceptos que nos da ventaja sobre los demás animales y nos ayuda a evolucionar, como es el desarrollo de la estética, el poder, el arte, la limpieza, los aromas. El problema esta es que en la mayoría de los seres humanos esto se convierte en una desventaja, y sobre como suceden estos procesos de vanidad, es de lo que hablaremos hoy.

Como el reconocimiento se relaciona con el afecto, y porque despreciamos a quien nos ignora.

Todas las cosas que existen, existen por algo, sirven para algo. Hasta el piso que aplastamos con nuestros pies. Todo cumple su función, y cada cosa en la naturaleza lo cumple sin importarle lo que otros piensen. A un animal no le importa si alguien sabe de él o no, si se ve bien o no, si está limpio o no. En cambio los seres humanos necesitamos que nos digan que lo hicimos bien, que nos vemos bien, qué hacemos falta, que nos necesitan, que hicimos una buena elección.

Los seres humanos necesitamos afecto, amor y reconocimiento exterior, no sentirnos aislados y olvidados. Es por eso que sentimientos como la fama es tan fuerte. Sobre todo si nuestros vacíos e inseguridades son muy grandes. Y como todos somos inseguros y faltos de amor; entonces todo en su gran mayoría, necesitamos que nos presten atención, ya sea en forma de saludo, o que nos agradezcan, que nos pregunten como estamos. El sentimiento del afecto, está muy relacionado entonces con el reconocimiento de nuestro ser. Entablamos grandes lazos de amistad con quien nos aprecia y despreciamos a quienes nos ignoran.

El desconocimiento nos duele, nadie puede querer a quien le desprecia; es por eso que de los sentimientos más repudiables, es que nos hagan sentir menos, o que no somos importantes, que no nos preste atención cuando hablamos, que bostece mientras le decimos algo, o que voltee a mirar para otra parte. Dentro de la cultura humana, hemos establecido unos códigos de conducta, que todos debemos seguir para llevar buenas relaciones con los demás. Es en este punto que fallamos mucho, y de ahí que hay tantos conflictos. Cosas como el saber escuchar, agradecer el esfuerzo de una persona, ofrecer siempre algo a cambio para compensar el esfuerzo de una persona, son cosas que se pasan por alto con demasiada facilidad. Si queremos tener éxito en las relaciones, reconozcamos y valoremos sinceramente a las personas.

Porque buscamos afecto, y el papel del reconocimiento, en la evolución humana.

La aprobación exterior de las cosas que hacemos, juega un papel muy importante en la evolución. Ese impulso que sentimos a que al hacer algo, nos digan si lo hicimos bien o no, si sirve o no, tiene por propósito, tener en cuenta el criterio, las experiencias de los demás, y por tanto una inteligencia colectiva de un grupo de personas, que tendrán un mejor criterio en decir si algo sirve a todos. Es por eso que cuando vemos algo bueno, lo que hacemos es copiarlo, comentarle a los demás, luego se globaliza. Si algo como un celular inteligente de pantalla táctil no hubiera recibido la aprobación y el reconocimiento de muchas personas; entonces este invento no hubiera tenido auge, y la persona que lo invento no hubiera tenido motivación para inventarse algo tan revolucionario como eso. Es un sentimiento muy fuerte ganar el reconocimiento, y deberíamos usarlo a favor cuando inventamos algo. Las mayorías reconocen el esfuerzo individual, cuando algo realmente es bueno.

El reconocimiento es una confirmación de que algo puede estar bien hecho, y a nivel de sociedad e incluso de la especie, ayuda a mejorar y a lograr mayores niveles de fuerza, de orden, de belleza, de comodidad, de esplendor. Actividades como los juegos olímpicos, lleva a desarrollar súper-humanos con mayores niveles de velocidad, de fuerza, los cuales se quedan con la fama, con un reconocimiento económico, pero la sociedad se quede con un buen espectáculo, y la especie se queda sus habilidades que son transmitidas a las siguientes generaciones en los genes. En un invento revolucionario, el inventor se queda con la gloria y el dinero; pero la especie se queda con el beneficio. Así que es muy normal que de manera natural busquemos el reconocimiento. Incluso tu lo buscas cuando trabajas en tu empresa, siempre se agradece el que reconozcan tu esfuerzo y aporte a la empresa.

La búsqueda el reconocimiento por parte de las personas, y el brindar admiración hacia aquellos que logran algo destacable, consolida las relaciones sociales, establece estructuras de poder, garantizando que solo los más actos dirigen los destinos en una empresa, y en una sociedad. Aunque suele haber muchas excepciones a la regla. Es por eso que uno de los principales temores por instinto de las personas es sentirse solos, olvidados, ignorados, y que nadie los reconozca. Es decir que a nivel de especie no conviene que estemos solos y por eso el impulso a relacionarnos, a ganar amigos, a llamar la atención para que nos tengan en cuenta. El consolidar una buena cantidad de amigos, es un gran mecanismo de supervivencia, ya que solo, no se logra muchas cosas. 

La búsqueda del reconocimiento, el llamar la atención y la vanidad.

Queda claro entonces que el llamar la atención, el mostrar las cosas buenas que tenemos, es algo positivo para nosotros, y es favorable a la especie. Ahora hablemos de como dejarse llevar por este sentimiento y cultivarlo en exceso, nos puede perjudicar.

Nos gusta mucho llamar la atención. Hace algunas décadas tener un carro era motivo de orgullo, eso generaba mucha admiración. Luego, cuando vinieron los celulares o móviles, se convirtieron en la forma de llamar la atención. Había quienes invertían grandes sumas de dinero para comprarlos; pero no les ponían minutos porque nadie les iba a llamar y no tenían a quien llamar, por los minutos tan costosos. Ahora con este mundo de internet, donde podemos darnos a conocer, se han generado nuevas formas de llamar la atención y buscar afecto. Esta búsqueda de afecto es normal en todos los seres humanos, sobre todo porque la mayoría cuando niños no reafirmamos la confianza en si mismos, y por eso andamos buscando diferentes formas de que alguien nos diga que somos buenos en algo, para así sentirnos seguros.

Es importante que los demás sepan que estamos ahí, y que lo hacemos bien, en otras palabras esperamos un me gusta, un retweet. En la vida real esto funciona cuando alguien nos dice, me gusto tu comida, te quedó bien esos zapatos, te luce mucho ese vestido, quedaste bien en esa fotografía qué bonito auto, tu casa huele muy rico, que buen televisor de pantalla plana. Esto forma parte de los códigos de conducta de las relaciones interpersonales, aunque hay muchos que exageran en la búsqueda de aprobación. Con internet podemos llegar a mucha más gente, y por tanto tomamos fotos de todo esto, y las subimos a las redes sociales, donde contamos el número de comentarios y “me gustas”, que recibe una foto que subimos. Esto es normal en una justa medida, pero pasa a ser demasiado cuando sentimos desespero por subir algo con el único objetivo de que muchas personas lo comenten.

Dedicamos las fuerzas que necesitamos para solucionar asuntos importantes en la vida, a llamar la atención. Dedicamos muchas horas a tomar la próxima foto, a retocarla para que se vea más interesante. A veces convertimos nuestra vida es como un Reality show, donde buscamos ganar audiencia. Distorsionamos nuestra realidad para hacerla más llamativa, ya no es un torneo, sino un gran torneo, ya no trabajamos en una empresa si no en una multinacional. Como nos gusta adornarnos. Como hable al principio del artículo, esto es una necesidad natural en el ser humano, pero se convierte en una desventaja cuando absorbe gran parte de nuestro tiempo y preocupación.

El poder personal y la necesidad de afecto.

Hemos explicado a nivel evolutivo la función que cumplen todas estas acciones, que buscan mejorar la especie a través de la inteligencia colectiva. Pero se debe decir que lo que se hace en pro del conjunto disminuye en pro de la individualidad. Nos hemos vuelto muy psicodependientes, ya que necesitamos demasiado la aprobación de los demás. Y también a influido en construir una personalidad no natural, sino con una máscara hecha para que nuestra personalidad sea aprobada por los demás.

El hecho es que esa búsqueda de afecto y de aprobación, es un círculo vicioso que se entra para no salir, porque nunca se está satisfecho. Siempre necesitaremos que nos digan que lo hicimos bien, que quedamos bien, y nos volvemos esclavos de las apariencias, de la moda, de pensar que vamos a publicar hoy para que la gente le dé “me gusta”, de comprar algo que va a ser admirado por los demás. Todo esto genera una gran inseguridad, y al ser más inseguros, necesitamos llamar más la atención. Si bien la aprobación externa es importante por todo lo explicado anteriormente, no debemos dejar que esta nos consuma.

La seguridad no se debe buscar afuera sino adentro, no debemos hacer las cosas para que los demás nos digan que están bien, si no para que nosotros nos cercioremos de que somos capaces. Al nosotros ver que fuimos capaces, nos llenaremos de seguridad en sí mismos. Si dejamos de adornarnos tanto para los demás y lo hacemos por nuestra autoestima, entonces, nos veremos más naturales. Si compramos las cosas en pro de nuestro beneficio y no tanto para que nos admiren, entonces tales actos aportan bienestar a nuestra vida. Esto también tiene un riesgo ya que en exceso puede llevar a la persona a ser ególatra y egoísta, a no tener en cuenta los sentimientos de los demás, y es por eso que hay que llevar un sabio equilibrio entre llamar la atención, y hacer las cosas para nosotros mismos.

Si este artículo te gusto, te invito a leer: “mecanismos inconscientes del orgullo”.

Foto vía: Annagearhart

01 marzo 2015

Como superar el temor a quedarse solo, y sobre la actitud inconsciente a aislarse de otros.

Superar la soledad
Uno de los principales miedos es el de la soledad. Muchos les producen terror el hecho de estar un momento solo en casa. Por otra parte hay quienes le tienen miedo a relacionarse. Este artículo tiene por propósito mostrar las causas inconscientes de estos temores y unas claves muy específicas para superarlos.

La necesidad natural de relacionarnos y compartir.

Somos seres sociales, necesitamos de los demás, y después de cientos años de evolución como especie, nuestro instinto nos dice que el tener buenas relaciones es un modelo seguro de supervivencia, de éxito. Para usted escalar en cierto ambientes competitivos debe de tener buenas relaciones.

Toda nuestra sociedad está configurada en base a la relación que tenemos con los demás. Nos vestimos, nos arreglamos, queremos tener éxito, más que por el propio gusto, es por mostrarnos dignos y fuertes delante de los demás. Una persona respetada y admirada, tiene más oportunidades de éxito que los demás, que aquel a quien todos ignoran.

Aprendamos del organismo, un solo órgano no puede con todo, debe unirse a otros para sobrevivir. Por supuesto lograr esa convivencia no es fácil. Muchos procesos en la naturaleza llevan cientos de años para hacerse bien, y respecto a la convivencia; quizás nos falten algunos cientos de años; pero no por eso hay que dejar de intentar relacionarse bien.

5 problemas en las relaciones con los demás. 5 tipos de personas difíciles para relacionarse.

1. El miedo a los demás, y de porque buscas estar solo.

Muchos buscan la soledad como un medio para escapar a los conflictos en las relaciones interpersonales. Les gusta estar “solos como un hongo”. El cerebro tiende a extender un problema con un individuo a todo el conjunto. Así por ejemplo si una mujer recibe una infidelidad de un hombre, de manera inconsciente asocia que los hombres son infieles, y para evitar volver a sentir el dolor de una traición decide aislarse.

Por naturaleza evitamos todo lo que nos produce daño y dolor. Este impulso natural de alejarnos de lo que nos lastima es saludable en casos donde está en peligro nuestra vida; pero es un error cuando se trata de relaciones interpersonales. Lo que debemos hacer es tratar de mejorar la situación, porque si te alejas de todo lo que te lastima, si lo evades; entonces es como si dejaras de respirar por miedo a un resfriado. Si te rindes ante cada conflicto, si no luchas por mejorar, sino que lo evades, nunca podrás superarte y el más mínimo tropiezo, te doblegará. Superar un conflicto requiere mucho esfuerzo, lo es todo en la vida, y más en las relaciones.

2. Sobre la falta de amor propio y la necesidad de aprobación.

Muchos tienen un problema de amor propio, les es demasiado importante el qué dirán. Cualquier comentario externo negativo les derrumba, y quien haya producido ese acto, le produce un profundo odio. Se sienten demasiados inseguros de sí, como para que alguien lo haga sentir todavía más inseguro.

La mayoría sufren de falta de amor. Cuando niños no siempre se recibe todo el apoyo y el amor, muchos crecieron con inseguridades, nadie les dijo que era normal equivocarse, de que ante los problemas siempre se puede superar. Estos errores de percepción, hace que las personas busquen llenar esas inseguridades, a partir de unas actitudes erradas que lastiman a los demás. ¿Ha visto que no hay nada peor en una relación que una persona insegura y llena de vacíos?

Ante la falta de afecto que sienten, hay quienes hacen demasiado esfuerzo para que otros les muestren aprecio. Una constante necesidad de llamar la atención y buscar la aprobación de otros. De ahí que muchas personas viven de apariencias, pero cuando se les conoce de cerca tienen una cantidad de conflictos que arruinan cualquier relación.

3. Los vampiros emocionales.

Cuando una persona está vacía, habrá pocas cosas que lo llenen, porque el asunto es interno y no externo, es mental y no material. Porque nadie le puede convencer de que si es importante salvo el mismo.

Muchas cosas externas dan placer, nos hace sentir bien; pero solo es por un momento. Así que un viaje te puede hacer sentir bien, un reloj de oro te hace sentir bien; pero esto es solo por un momento, y entonces debes de buscar algo más. Pero el sentimiento de seguridad y que te llena de verdad, que es perdurable, es que nace de sí mismo, que tú sabes que es así, y por tanto no necesitas buscarlo afuera. Esa seguridad solo viene de tus propios actos.

Las personas con muchos vacíos, que no saben cómo llenarlos, piden y piden, gastan y gastan, absorben hasta dejar sin nada, se aferran a los que le brinde un bienestar como una garrapata al caballo, y fuera de eso no te aportan nada. Las personas vacías de esa amor propio son posesivas y celosas enfermizas, tienen miedo de que les puedan quitar algo que les llena, porque entonces se quedan sin nada, ya que tienen muy poco por sí mismos, y en estos casos debería trabajar en esa parte de la confianza en sí mismo. De esto hablamos con más detalle en mi artículo: “6 cosas que hacemos inconscientes que alejan lo bueno”.

4. Esperar mucho de los demás, exigirle mucho a los demás, sufrir por los demás.

En todo lo que he dicho está el termino común “los demás”, y es ahí donde está el problema, porque si no te controlas, si no te entiendes a ti mismo, mucho menos a los demás. No puedes esperar nada de los demás, no puedes basar tu vida en la vida de los demás, porque esa persona en la cual basaste tu vida, en cualquier momento se puede ir por voluntad propia o por fuerza de la naturaleza, y entonces quedas en cero.

Otro asunto, es sobre la tendencia a imaginar cosas desde el limitado y prejuicioso punto de vista. Piensas porque esa persona no te dijo, no te trato de la manera que esperabas. De eso ya hable en mi artículo: “5 actitudes que llevan a las personas hacer malgeniadas y complicadas”. Las personas no saben que es lo que estás pensando, no tienen tiempo para dedicarse a hacer las cosas en la medida que te gustan, además si lo hicieran, entonces tampoco podría complacer a los demás, que exigen lo mismo que tú. Así que sencillamente las personas son como son, muy diferentes a ti, y en la mayoría de las cosas podrían ser ellos los que están en lo correcto, y tú en el error. Porque si fueras tan sabio no tendrías tantos problemas. Seamos sinceros, vivimos más equivocados… Por otra parte si fuera el otro el del error, cambiar es muy difícil, como ya lo hable en mi artículo: “5 razones por las que las personas nunca cambian”.

5. Esperar que el otro te va a ser feliz, y obligar al otro con técnicas de manipulación.

Hay una tendencia cuando muchos encuentran el amor de su vida, esperan que sea su monito, que está ahí para entretenerle, que son como una especie de vibrador que tiene que estar disponible para darle placer. Estas personas exigen mucho de los demás, tienen una cantidad de requisitos que deben de cumplir otros, que alejan a las personas. Por más que exijas a otros que cumplan con tu lista de requisitos, no lo vas a poder domar en la medida que quieres, las personas son como el clima, van y vienen por donde quieren, piensan y dicen lo que les da la gana.

Por otra parte son posesivas, invasivas y controladoras. Ejecutan toda clase de Técnicas de manipulación para que el otro haga lo que se espera que debe de hacer. Entonces vienen frasecitas como: “Es que tu no piensas en mi”, “es que me engañaste”, “es que si me quisieras”, “es que te aprovechaste de mi”, “eres un desconsiderado”, “no piensas en mis sentimientos”. Ante lo cual el otro no le queda más remedio que hacer lo que debe de hacer para no quedar como un canalla. Las personas te engañan porque encontraron a alguien más interesante, las personas te mienten porque no tienen confianza en ti, las personas no piensan en tus sentimientos, porque están pensando en los suyos propios, son tan egoístas como lo puedes ser tú.

Por otra parte, muchos se aferran a las relaciones, por el solo hecho de no quedarse solas. Entonces se aguantan toda clase de humillaciones, burlas, desprecios, conflictos. Creen erróneamente que quieren a la otra persona, uno por naturaleza no puede apreciar a quien le hace daño, solamente que está mal acostumbrado y no tiene idea de cómo podría vivir sin la otra persona. Han permanecido tanto tiempo en esa relación, y centrado en cómo le hace de infeliz, que ha perdido habilidades sociales, y por tanto no sabe ni es capaz de relacionarse con otros, que le puedan ofrecer mejores cosas. Así que se aferra con fuerza a lo que le hace daño.

5 claves para superar el temor a quedarse solo.

1. Encontrar una meta que te supere.

Muchos sienten la urgente necesidad de convivir con alguien, porque sencillamente no saben qué hacer con su vida, les queda demasiado tiempo libre, espera que alguien les hable, les cuente un chiste, les proteja, les atienda. Esto quizás estaba bien en épocas anteriores, cuando un gallardo y galante caballero, defendía un castillo donde una desprotegida damisela, esperaba a su salvador. Hoy en día, no es posible porque tanto hombres y mujeres, luchamos en igualdad de condiciones por sobrevivir, y porque cada día es más difícil sobrevivir. De eso ya hable en mi artículo: “Porque es importante tener éxito, y una fórmula para lograrlo”.

El hecho es que debes encontrar algo que ocupe todo tu tiempo, para que así el pensamiento entretenido en todo lo que tiene que hacer, no le dé espacio a recrear e imaginar cosas que no tiene que imaginar. Así el pensamiento de porque hizo, porque no hizo, donde está, porque me engaño, etc. Será reemplazado por otros tipos de pensamiento que aportan más a su vida, que le construyen a sí mismo, y que no se pierden en los demás. Porque el pensamiento da a quien va dirigido, y quieta de quien sale. Es decir que si todo el día piensas en otra persona, entonces ella toma más fuerza y tú pierdes. De ahí que irónicamente los rompecorazones son más atractivos y a los que rompen el corazón no tienen casi fuerza.

Encontrar algo que hacer no solo es beneficioso para que otra persona no doblegue tus sentimientos, sino que además te ayuda a desarrollar habilidades para sobrevivir en este mundo. De eso ya hable en mi artículo: “7 habilidades relacionadas con la inteligencia que debemos desarrollar”. Entonces debes de buscar esa meta, ese sueño, ese propósito que exija mucho de ti, y que no te de espacio a pensar en castillos, príncipes y princesas.

2. Llenarse de resultados que te llevan a tener poder.

Una persona se mide por las cosas que hace, y la calidad con que las hace. Del mismo modo que cosa en la naturaleza cumple su función, ya sea que nos brinde alimento, nos sirva para construir, o para decorar, del mismo modo una persona tiene una función en la vida, para algo sirve, hay algo que puede aportar como ser humano, a quienes le rodean, y en la medida que destaque en ello, triunfará.

Solo los logros dan dinero, dan fama, dan talento, hacen a las personas interesantes, magnéticas, atractivas y poderosas. Las personas buscan a quien triunfa, y una persona así no suele estar sola. Así que la próxima vez que usted este sola, pregúntese, que tiene usted de interesante para que una persona interesante se fije en usted. Y si la respuesta es que usted trata bien a la otra persona y es cariñosa, entonces debe de replantearse lo que usted define como éxito. Ya que al ir a una tienda a comprar algo, a uno lo tratan bien, y no por eso uno se enamora.

No hay necesidad de ir a la luna para ser exitoso, no tiene que ser ni millonario, ni modelo, lo importante es no ser un fracaso, porque seamos sinceros; ¿quién corre desesperadamente a los brazos de un fracasado, de un perdedor, de un triste, de alguien que produce lastima?, ¿Usted lo haría?, lo importante es que usted inspire algún tipo de admiración, ya sea por su liderazgo en la empresa, por su capacidad de lograr lo que se propone. Este tipo de personas son atractivas, son buscadas, porque al fin y al cabo usted busca alguien así, ¿verdad? Si pasa más tiempo logrando éxitos, que lo que pasa quejándose y sintiendo lastima de sí mismo, entonces será una persona atractiva. De esto ya hablamos en el artículo: “que es lo que inconscientemente nos atrae de los demás”.

3. Desarrollar habilidades sociales.

Son los talentos que debemos desarrollar para hacer amigos fácilmente, para conquistar y generar interés en cualquier persona. Imagine usted poder atraer a quien le guste. Como todo en la vida, usted debe de entrenarse día a día para lograr algo. Con leer, con imaginar, no sucede nada. El suceso está en el compromiso y disciplina diaria de lograr algo que es urgente para ti.

Esas habilidades conversacionales son de las que hablamos en el artículo: “5 claves para ser un mejor conversador”. Y también aprender a seducir, como lo mencionamos antes en “5 secretos de la seducción”. Y en general todo aquello que te de cierta influencia sobre quien te rodea. ¿A quien no le gusta estar al lado de alguien divertido, interesante, que dan ganas de estar a su lado?.

4. No estorbe, pase de buscar recibir, a dar.

Hay personas que son como depredadores, lo único que buscan es quitarle todo lo que uno tiene. Te quitan tu dinero, te quitan tu tranquilidad, te quitan tu tiempo, te quitan tu vida social, te quitan tu espacio personal, te quitan tus costumbres. Ellos necesitan dinero porque no son capaces de sobrevivir por si solos, ellos buscan que hagas como ellos dicen para no tener la incomodidad de cambiar, y buscan todo tu tiempo, porque no quieren gastar el de ellos.

No debemos basar nuestra vida en lo que otra persona debe darnos, debe hacernos. Porque si todo lo hace la otra persona, entonces nuestras capacidades se atrofian, y no seremos capaces de sobrevivir solos, sin esa persona.

5. Maneje opciones.

Todo en la vida maneja opciones, copias de seguridad, respaldos, un seguro. ¿Si lo hace la vida porque no lo hacemos nosotros en nuestra vida personal?. Muchos cuando comprar una propiedad adquiere un seguro para en caso de desastres naturales, un avión que vuela alto tiene varios motores en caso de que falle alguno, y tu mismos haces una copia de seguridad de tus datos más importantes en caso de virus.

Si guardamos seguros con respecto a las cosas materiales que no se pierde gran cosa, solo dinero, entonces porque no tenemos un seguro respecto a cosas que nos conmueven el alma. Es un error entregarse a una persona en cuerpo y alma, porque no sabes que pueda pasar con ella. Confía en las personas, pero no confíes en el instinto de las personas, porque si bien el ser humano puede tener buenas intenciones, como animales que somos hay cosas que no controlamos, como son el instinto sexual, el instinto de protección, y otros.

Siempre conserva a tu lado personas que te quieran además de tu pareja, conserva los amigos. No apartes a ninguno de tu lado, porque ellos seguirán ahí, cuando aquello a quien entregaste todo, por uno u otro motivo no este. Es un error en las relaciones hacer que esa persona se aparte de todas las amistades, y que deje de conocer personas.

Conclusión.

Las relaciones interpersonales son difíciles de llevar, y nos falta mucho, simplemente debemos aceptar que no es fácil convivir con los demás, pero no por eso debemos de aislarnos. Por otra parte es importante un crecimiento personal que nos ayude a superarnos como persona y a atraer a personas interesantes a nuestra vida. Por último debemos aprender a ser independientes y autosostenibles, de tal modo que vayamos a una relación con la intensión de dar y no de quitar.

Te invito a leer el otro artículo relacionado: “Factores inconscientes y culturales que hace que la gente se quede sola”, comparte si te gusto, y síguenos para que no pierdas las nuevas publicaciones.

Foto vía: Guilherme Yagui